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Obsolescencia programada (mito o realidad)

¿Alguna vez habrás pensado qué poco duró en funcionamiento o sin dañarse determinado aparato (celular, computadora, electródoméstico o cualquier otro) desde que lo compraste y habrás concluido que las empresas hacen los productos «más malos» o que hay alguna conspiración entre las grandes empresas para obligar a los consumidores a comprar más? Bueno, quizá estés en lo cierto.

Desde la segunda mitad del siglo XX, el modelo económico ha cambiado drásticamente. La producción en masa de bienes se ha convertido en la norma, y se ha planificado su obsolescencia de tal manera que los consumidores se ven forzados a reemplazarlos en períodos cada vez más cortos. Esto ha tenido un impacto significativo en el consumo de recursos naturales, la generación de residuos y la sostenibilidad del planeta.

La obsolescencia programada se refiere a la planificación del fin de la vida útil de un producto. Es decir, se fabrica un producto con una vida útil limitada, con el objetivo de que el consumidor deba reemplazarlo en un tiempo determinado. La obsolescencia programada ha sido implementada por las empresas para aumentar sus ganancias, ya que obliga a los consumidores a comprar productos con mayor frecuencia.

Según Pyo et al. (2017), la obsolescencia programada se ha vuelto cada vez más común en la actualidad. Además, los autores señalan que la obsolescencia programada puede llevar a un aumento en el uso de recursos naturales y en la generación de residuos, lo que puede tener un impacto significativo en la sostenibilidad del planeta.

Aunque la obsolescencia programada se ha vuelto cada vez más común en la actualidad, no es un fenómeno nuevo. En la década de 1920, los fabricantes de bombillas comenzaron a reducir deliberadamente su vida útil, con el objetivo de aumentar las ventas. Según Della Vedova y Briones (2017), la planificación de este proceso sido utilizada desde hace décadas en una gran variedad de productos, incluyendo electrodomésticos, teléfonos móviles, computadoras y automóviles.

la obsolescencia programada ha llevado a un cambio en la forma en que los consumidores ven los productos. En lugar de considerarlos como objetos valiosos que deben durar mucho tiempo, los consumidores ven los productos como desechables y temporales. Esto ha llevado a un aumento en la cultura del consumo, en la que los consumidores buscan constantemente productos nuevos y más avanzados, lo que a su vez ha llevado a un aumento en la demanda de recursos naturales.

Stahel (2010)

Frente a esta problemática, algunos consumidores han comenzado a tomar medidas para reducir su consumo y promover la sostenibilidad. Por ejemplo, el movimiento del minimalismo ha ganado popularidad en los últimos años, promoviendo un estilo de vida en el que se busca tener menos posesiones y reducir el consumo. Además, organizaciones y gobiernos también han comenzado a tomar medidas para abordar la problemática de la obsolescencia programada y su impacto en el consumo de recursos naturales. Por ejemplo, la Unión Europea ha implementado una legislación que exige a los fabricantes producir productos más duraderos y fáciles de reparar.

Ejercicio

Nota: estos promedios son estimaciones de uso de muchos consumidores, sin embargo, el periodo de vida útil varía en frecuencia de uso, marca, condiciones de cuidado, entre otros.

La obsolescencia programada y su impacto en el consumo de recursos naturales es un problema complejo y multifacético. A lo largo de la historia, la planificación de la obsolescencia ha sido utilizada para aumentar las ganancias de las empresas, lo que ha llevado a un aumento en el consumo de recursos naturales y la generación de residuos. Sin embargo, los consumidores, organizaciones y gobiernos también han comenzado a tomar medidas para abordar esta problemática y promover la sostenibilidad.

Referencias bibliográficas:

Della Vedova, M. L., & Briones, G. (2017). La obsolescencia programada: un modelo económico a revisar. Revista de Economía y Estudios Empresariales, 4(1), 29-43.

Pyo, S., Park, H., Kim, S., & Hong, J. (2017). A study on the effect of built-in obsolescence on resource consumption. Sustainability, 9(12), 2184.

Stahel, W. R. (2010). The performance economy. Palgrave Macmillan.

Unión Europea. (2019). Directiva 2019/771 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, relativa a determinados aspectos de los contratos de compraventa de bienes, por la que se modifica el Reglamento (CE) n.o 2006/2004 y la Directiva 2009/22/CE y se deroga la Directiva 1999/44/CE. DOUE L 136/28.

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