{"id":58,"date":"2024-11-13T22:40:19","date_gmt":"2024-11-13T22:40:19","guid":{"rendered":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/?post_type=chapter&#038;p=58"},"modified":"2025-05-27T18:05:23","modified_gmt":"2025-05-27T18:05:23","slug":"joaquin-garcia-monge","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/chapter\/joaquin-garcia-monge\/","title":{"raw":"Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge","rendered":"Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge"},"content":{"raw":"<img class=\"size-medium wp-image-142 aligncenter\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-300x298.png\" alt=\"Busto de Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge\" width=\"300\" height=\"298\" \/>Escritor, educador, periodista e intelectual, considerado uno de los m\u00e1s grandes humanistas e intelectuales de Costa Rica. Naci\u00f3 el 20 de enero de 1881 en la entonces peque\u00f1a localidad de Dos Cercas (hoy Desamparados). Hijo de la se\u00f1ora Luisa Monge Guerrero y Joaqu\u00edn Garc\u00eda Calder\u00f3n, quien se desempe\u00f1aba como escribano. As\u00ed, el peque\u00f1o Joaqu\u00edn le\u00eda para los clientes de su padre, gracias a ello desarroll\u00f3 el gusto por la lectura y la escritura.\r\n\r\nEn Desamparados, inicia su formaci\u00f3n en educaci\u00f3n primaria; no obstante, cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os y, despu\u00e9s de la muerte de su padre, fue matriculado por su mam\u00e1 en el internado del Liceo de Costa Rica, donde obtendr\u00e1 el bachillerato por suficiencia en 1899. Apenas un a\u00f1o m\u00e1s tarde, inicia su labor como docente en la Escuela Met\u00e1lica y, en 1901, gracias a las gestiones del entonces ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, Fausto Facio, obtiene una beca para ir a Chile a enriquecer su formaci\u00f3n profesional en el Instituto Pedag\u00f3gico de Santiago Chile. En ese lugar, comparte la experiencia con otros costarricenses, entre quienes se encontraba la conocida Mar\u00eda Isabel Carvajal. Adem\u00e1s, fue en esa estad\u00eda en Santiago, cuando Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge dar\u00e1 el mote con el que ahora se conoce a la c\u00e9lebre educadora \u201cCarmen Lyra\u201d.\r\n\r\nEntre los a\u00f1os de 1900 y 1902, publica sus tres primeras novelas: <em>El Moto<\/em>, <em>Hijas del Campo <\/em>y <em>Abnegaci\u00f3n<\/em>, novelas que a\u00f1os m\u00e1s adelante le valdr\u00e1n el t\u00edtulo de \u201ccreador de la novela de realismo social costarricense\u201d. As\u00ed, Abelardo Bonilla (1957), citado por Mora (2019), le considerara \u201cel iniciador de la literatura nacional en su fase moderna; de ah\u00ed su influencia decisiva en los escritores posteriores\u201d (p\u00e1rr. 7).\r\n\r\nEste atributo busca otorgar al educador, escritor e intelectual el m\u00e9rito de construir una literatura costarricense m\u00e1s all\u00e1 del costumbrismo, pues se trata de un retrato del pueblo, no como un espectador del campesinado, sino en el reconocimiento leg\u00edtimo del otro, mostrando una identificaci\u00f3n total con los grupos menos favorecidos de la sociedad costarricense, tal y como lo describe Mora (2019):\r\n<blockquote>Para Don Joaqu\u00edn el campesino costarricense es una realidad demasiado seria como para convertirla simplemente en objeto de ficci\u00f3n literaria; no se interesa en sus costumbres, habla vern\u00e1cula o indumentaria \u00fanicamente por lo pintoresco, que es todo lo que hace un escritor de mirada superficial y for\u00e1neas, sino porque detr\u00e1s de esas realidades exteriores descubre el drama de la injusticia y la miseria; detr\u00e1s de esos rostros prematuramente envejecidos, adivina el reflejo de exigencias de libertad nunca satisfechas, de una dignidad nunca reconocida; detr\u00e1s de esos hombres y mujeres, ve la interpelaci\u00f3n por la justicia y el dolor de la explotaci\u00f3n. (p\u00e1rr. 30)<\/blockquote>\r\nEn 1904, al volver a Costa Rica, es nombrado profesor de Castellano en el Liceo de Costa Rica, pero ya entonces sus ideas humanistas y preocupaci\u00f3n por la ni\u00f1ez y los menos favorecidos del pa\u00eds endurecieron sus cr\u00edticas ante los Gobiernos liberales de la \u00e9poca. Por lo que, a seis meses de su nombramiento en el Liceo de Costa Rica, el presidente Ascensi\u00f3n Esquivel le destituye al calificarle de subversivo y anarquista.\r\n\r\nPese a ello, en 1905 es nombrado profesor del Colegio de Se\u00f1oritas, donde permanecer\u00e1 por once a\u00f1os, este periodo de mayor estabilidad los dedic\u00f3, adem\u00e1s, al desarrollo de su pensamiento social, humanista y americanista. En cuanto a este \u00faltimo t\u00e9rmino, conceptualizado por el mismo Garc\u00eda Monge, citado por Garr\u00f3n (1989), con las siguientes palabras:\r\n<blockquote>Las tradiciones comunes siguen uniendo a los pueblos hispanoamericanos entre s\u00ed en una s\u00faper-estructura que no conoce fronteras. Por lo tanto, es urgente luchar por unir m\u00e1s a las naciones hispanoamericanas entre s\u00ed\u2026 En Am\u00e9rica se fusionar\u00e1n todas las razas y saldr\u00e1 la raza s\u00edntesis del globo\u2026 Esta raza ha de forjar una civilizaci\u00f3n de alto grado \u00e9tico y est\u00e9tico para que \u201cel hombre llegue a la verdadera fraternidad y a una visi\u00f3n realmente universal\u201d. (p. 15)<\/blockquote>\r\nEn 1915, con la creaci\u00f3n de la Escuela Normal, es nombrado profesor de esta instituci\u00f3n y un a\u00f1o m\u00e1s tarde asume el cargo de director, puesto en el que permanecer\u00e1 apenas un a\u00f1o, ya que, con el golpe de Estado al presidente Alfredo Gonz\u00e1lez Flores, por parte de los hermanos Tinoco en 1917, destituyen a todo el personal de la Escuela Normal acusados de ser enemigos del nuevo \u201cGobierno\u201d.\r\n\r\nFruto de tales acontecimientos, Garc\u00eda Monge, abandona el pa\u00eds rumbo a Estados Unidos con la firme intenci\u00f3n de buscar apoyo para una editorial que publicara a todos los autores del continente. Luego de la ca\u00edda de los Tinoco en 1919, regresa al pa\u00eds y es elegido secretario de Instrucci\u00f3n P\u00fablica por el presidente de transici\u00f3n, Francisco Aguilar.\r\n\r\nAl concluir la presidencia de Aguilar en mayo de 1920, abandona la Secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n, no sin antes presentar una nueva pol\u00edtica educativa y programas para las escuelas de educaci\u00f3n primaria; propuestas dise\u00f1adas desde 1908, cuando en sociedad con Roberto Brenes Mes\u00e9n coinciden en que \u201cno pod\u00eda haber una excelente educaci\u00f3n ni alfabetizaci\u00f3n en Costa Rica si no hab\u00eda una dedicaci\u00f3n especial para la formaci\u00f3n de maestros y profesores\u201d (Mora, 2013, p. 49).\r\n\r\nSu compromiso por la educaci\u00f3n se evidencia tambi\u00e9n en su preocupaci\u00f3n alfabetizar a las personas adultas, el Patronato Escolar, instituciones que protegieran a la ni\u00f1ez tal como lo fue el Hospital de Ni\u00f1os, que se fund\u00f3 cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, y la Sociedad Protectora de los Ni\u00f1os, antecesora del actual Patronato Nacional de la Infancia.\r\n\r\nSobre la direcci\u00f3n de aquellos programas de estudios, el mismo autor escribi\u00f3:\r\n<blockquote>Los programas que tenemos el honor de ofrecer a Ud. Van encaminados a combatir, dentro de los l\u00edmites de lo posible, entre nosotros y con la discreci\u00f3n debida, el peligro de la mediocridad f\u00edsica, intelectual y moral, que es la resultante de una falsa organizaci\u00f3n de las escuelas, no decimos en nuestro pa\u00eds, sino en los que nos han servido de patrones. (Garr\u00f3n, 1989, p. 18)<\/blockquote>\r\nAl dejar la Secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, asume la Direcci\u00f3n de la Biblioteca Nacional y renueva la edici\u00f3n de su Bolet\u00edn, del que logra publicar setenta n\u00fameros hasta 1927. En la biblioteca permanecer\u00e1 por 16 a\u00f1os, hasta que, nuevamente, la arbitrariedad de las figuras pol\u00edticas liberales y tradicionales lo destituyen en 1936.\r\n\r\nSus aspiraciones pol\u00edticas se plasmaron tambi\u00e9n en 1929, cuando, junto con Carmen Lyra, integra el Partido Alianza de Obreros, Campesinos e Intelectuales. En 1939 y 1953, aspir\u00f3 a un puesto como diputado, falt\u00e1ndole votos en la primera oportunidad, por lo cual forma un nuevo partido de centro izquierda en la segunda ronda, el Partido Progresista Independiente; no obstante, en este \u00faltimo intento, el partido oficialista Liberaci\u00f3n Nacional lo declar\u00f3 ilegal.\r\n\r\nEstos acontecimientos fueron testigos de la labor por la cual es m\u00e1s conocido y recordado don Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge: editor. \u00a0Sirvi\u00f3 al pa\u00eds con <em>La Colecci\u00f3n<\/em>, <em>Ariel, El <\/em><em>Convivio<\/em>. Colabor\u00f3 adem\u00e1s en la revista <em>Vida y verdad<\/em>, fue compilador del suplemento literario de <em>La Prensa Libre, El Bolet\u00edn de Educaci\u00f3n P\u00fablica, <\/em>revista <em>La Obra<\/em>, <em>Cuadernos de Pedagog\u00eda <\/em>y una de las revistas m\u00e1s importantes de Latinoam\u00e9rica hasta la primera mitad del siglo XX, <em>El Repertorio Americano<\/em>.\r\n\r\nEsta \u00faltima revista se convertir\u00e1 en su m\u00e1s grande empresa en la que se publicaron textos desde 1919 hasta 1959, con 50 tomos, para un total de 2000 n\u00fameros, cuyos principales objetivos eran ofrecer un espacio para los principales intelectuales latinoamericanos y dar a conocer a numerosos autores, con ello, daba fe de su convencimiento del poder transformador de la prensa.\r\n\r\nSu labor period\u00edstica propici\u00f3 una gran reforma a la cultura nacional, recalcando el magisterio de la prensa; es decir, de c\u00f3mo utilizar los peri\u00f3dicos para mejorar la educaci\u00f3n del ciudadano. Desde su revista <em>Repertorio Americano<\/em>, activ\u00f3 un periodismo educativo muy distinto, se\u00f1alando entonces \u201cCosa caduca es la conquista por las armas. Solo vence, s\u00f3lo enlaza a los hombres el amor que nace de la mutua comprensi\u00f3n de las cualidades del entendimiento y del coraz\u00f3n\u201d \u00a0(Herrera, 2013, p. 11).\r\n\r\nAdem\u00e1s de <em>El<\/em> <em>Moto <\/em>(su obra m\u00e1s difundida y conocida) y las novelas antes mencionadas, publica entre 1906 y 1907 una serie de relatos; en 1917, publica los cuentos y cuadros realistas: <em>Las miniaturas de la mala sombra y otros sucesos.<\/em>\r\n<div class=\"textbox textbox--sidebar textbox--examples\">\r\n<header class=\"textbox__header\">\r\n<p class=\"textbox__title\"><img class=\"alignnone size-medium wp-image-207\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png\" alt=\"Icono de galer\u00eda virtual\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/p>\r\n\r\n<\/header>\r\n<div class=\"textbox__content\">Visite la <a href=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/galeriadeproceres\">Galer\u00eda virtual de pr\u00f3ceres<\/a><\/div>\r\n<\/div>\r\nSe incorpor\u00f3 como correspondiente a la Real Academia Espa\u00f1ola en 1922 y miembro fundador de la Academia Costarricense de la Lengua en 1923. Adem\u00e1s, fue reconocido con la Orden de Rub\u00e9n Dar\u00edo en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata en Nicaragua, la Medalla de Honor de la Instrucci\u00f3n P\u00fablica de Venezuela, la Orden de Boyac\u00e1 en el Grado de Oficial de Colombia, la Orden Nacional Al M\u00e9rito en el Grado de Comendador en Ecuador y Chile, la Gran Cruz de la Orden El Sol en Per\u00fa, la Orden del \u00c1guila Azteca de M\u00e9xico.\r\n\r\nSeis d\u00edas antes de su muerte, ocurrida el 31 de octubre de 1958, la Asamblea Legislativa lo reconoce como Benem\u00e9rito de la Patria, seg\u00fan Acuerdo N.\u00ba 242. El \u00faltimo n\u00famero de su <em>Repertorio Americano<\/em>, preparado en su mesa de trabajo, fue publicado <em>In memoriam <\/em>por su hijo Eugenio Garc\u00eda Carrillo.\r\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\r\nGarr\u00f3n, V. (1989). <em>Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge<\/em>. Editorial de la Universidad Estatal a Distancia.\r\n\r\nHerrera, F. (2013). Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge. A medio siglo de su muerte. <em>Revista Comunicaci\u00f3n<\/em>, <em>17 <\/em>(29), 9-12. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/984\">https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/984<\/a>\r\n\r\nMora, A. (2013). El legado de don Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge a 50 a\u00f1os de su muerte. <em>Revista Comunicaci\u00f3n, <\/em>17(29),47-52. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/989\">https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/989<\/a>\r\n\r\nMora, A. (13 de agosto de 2019). Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge y la literatura costarricense. <em>Semanario Universidad<\/em>. <a href=\"https:\/\/semanariouniversidad.com\/suplementos\/don-joaquin-garcia-monge-y-la-literatura-costarricense\/\">https:\/\/semanariouniversidad.com\/suplementos\/don-joaquin-garcia-monge-y-la-literatura-costarricense\/<\/a>\r\n\r\nSolari, J. (2013). El ejemplo de un maestro de Am\u00e9rica. <em>Revista Comunicaci\u00f3n<\/em>, <em>17<\/em>(29), 13-19. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/985\">https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/985<\/a>","rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-142 aligncenter\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-300x298.png\" alt=\"Busto de Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge\" width=\"300\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-300x298.png 300w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-150x150.png 150w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-65x65.png 65w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-225x224.png 225w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia-350x348.png 350w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/9_circ_joaquin_garcia.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Escritor, educador, periodista e intelectual, considerado uno de los m\u00e1s grandes humanistas e intelectuales de Costa Rica. Naci\u00f3 el 20 de enero de 1881 en la entonces peque\u00f1a localidad de Dos Cercas (hoy Desamparados). Hijo de la se\u00f1ora Luisa Monge Guerrero y Joaqu\u00edn Garc\u00eda Calder\u00f3n, quien se desempe\u00f1aba como escribano. As\u00ed, el peque\u00f1o Joaqu\u00edn le\u00eda para los clientes de su padre, gracias a ello desarroll\u00f3 el gusto por la lectura y la escritura.<\/p>\n<p>En Desamparados, inicia su formaci\u00f3n en educaci\u00f3n primaria; no obstante, cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os y, despu\u00e9s de la muerte de su padre, fue matriculado por su mam\u00e1 en el internado del Liceo de Costa Rica, donde obtendr\u00e1 el bachillerato por suficiencia en 1899. Apenas un a\u00f1o m\u00e1s tarde, inicia su labor como docente en la Escuela Met\u00e1lica y, en 1901, gracias a las gestiones del entonces ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, Fausto Facio, obtiene una beca para ir a Chile a enriquecer su formaci\u00f3n profesional en el Instituto Pedag\u00f3gico de Santiago Chile. En ese lugar, comparte la experiencia con otros costarricenses, entre quienes se encontraba la conocida Mar\u00eda Isabel Carvajal. Adem\u00e1s, fue en esa estad\u00eda en Santiago, cuando Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge dar\u00e1 el mote con el que ahora se conoce a la c\u00e9lebre educadora \u201cCarmen Lyra\u201d.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os de 1900 y 1902, publica sus tres primeras novelas: <em>El Moto<\/em>, <em>Hijas del Campo <\/em>y <em>Abnegaci\u00f3n<\/em>, novelas que a\u00f1os m\u00e1s adelante le valdr\u00e1n el t\u00edtulo de \u201ccreador de la novela de realismo social costarricense\u201d. As\u00ed, Abelardo Bonilla (1957), citado por Mora (2019), le considerara \u201cel iniciador de la literatura nacional en su fase moderna; de ah\u00ed su influencia decisiva en los escritores posteriores\u201d (p\u00e1rr. 7).<\/p>\n<p>Este atributo busca otorgar al educador, escritor e intelectual el m\u00e9rito de construir una literatura costarricense m\u00e1s all\u00e1 del costumbrismo, pues se trata de un retrato del pueblo, no como un espectador del campesinado, sino en el reconocimiento leg\u00edtimo del otro, mostrando una identificaci\u00f3n total con los grupos menos favorecidos de la sociedad costarricense, tal y como lo describe Mora (2019):<\/p>\n<blockquote><p>Para Don Joaqu\u00edn el campesino costarricense es una realidad demasiado seria como para convertirla simplemente en objeto de ficci\u00f3n literaria; no se interesa en sus costumbres, habla vern\u00e1cula o indumentaria \u00fanicamente por lo pintoresco, que es todo lo que hace un escritor de mirada superficial y for\u00e1neas, sino porque detr\u00e1s de esas realidades exteriores descubre el drama de la injusticia y la miseria; detr\u00e1s de esos rostros prematuramente envejecidos, adivina el reflejo de exigencias de libertad nunca satisfechas, de una dignidad nunca reconocida; detr\u00e1s de esos hombres y mujeres, ve la interpelaci\u00f3n por la justicia y el dolor de la explotaci\u00f3n. (p\u00e1rr. 30)<\/p><\/blockquote>\n<p>En 1904, al volver a Costa Rica, es nombrado profesor de Castellano en el Liceo de Costa Rica, pero ya entonces sus ideas humanistas y preocupaci\u00f3n por la ni\u00f1ez y los menos favorecidos del pa\u00eds endurecieron sus cr\u00edticas ante los Gobiernos liberales de la \u00e9poca. Por lo que, a seis meses de su nombramiento en el Liceo de Costa Rica, el presidente Ascensi\u00f3n Esquivel le destituye al calificarle de subversivo y anarquista.<\/p>\n<p>Pese a ello, en 1905 es nombrado profesor del Colegio de Se\u00f1oritas, donde permanecer\u00e1 por once a\u00f1os, este periodo de mayor estabilidad los dedic\u00f3, adem\u00e1s, al desarrollo de su pensamiento social, humanista y americanista. En cuanto a este \u00faltimo t\u00e9rmino, conceptualizado por el mismo Garc\u00eda Monge, citado por Garr\u00f3n (1989), con las siguientes palabras:<\/p>\n<blockquote><p>Las tradiciones comunes siguen uniendo a los pueblos hispanoamericanos entre s\u00ed en una s\u00faper-estructura que no conoce fronteras. Por lo tanto, es urgente luchar por unir m\u00e1s a las naciones hispanoamericanas entre s\u00ed\u2026 En Am\u00e9rica se fusionar\u00e1n todas las razas y saldr\u00e1 la raza s\u00edntesis del globo\u2026 Esta raza ha de forjar una civilizaci\u00f3n de alto grado \u00e9tico y est\u00e9tico para que \u201cel hombre llegue a la verdadera fraternidad y a una visi\u00f3n realmente universal\u201d. (p. 15)<\/p><\/blockquote>\n<p>En 1915, con la creaci\u00f3n de la Escuela Normal, es nombrado profesor de esta instituci\u00f3n y un a\u00f1o m\u00e1s tarde asume el cargo de director, puesto en el que permanecer\u00e1 apenas un a\u00f1o, ya que, con el golpe de Estado al presidente Alfredo Gonz\u00e1lez Flores, por parte de los hermanos Tinoco en 1917, destituyen a todo el personal de la Escuela Normal acusados de ser enemigos del nuevo \u201cGobierno\u201d.<\/p>\n<p>Fruto de tales acontecimientos, Garc\u00eda Monge, abandona el pa\u00eds rumbo a Estados Unidos con la firme intenci\u00f3n de buscar apoyo para una editorial que publicara a todos los autores del continente. Luego de la ca\u00edda de los Tinoco en 1919, regresa al pa\u00eds y es elegido secretario de Instrucci\u00f3n P\u00fablica por el presidente de transici\u00f3n, Francisco Aguilar.<\/p>\n<p>Al concluir la presidencia de Aguilar en mayo de 1920, abandona la Secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n, no sin antes presentar una nueva pol\u00edtica educativa y programas para las escuelas de educaci\u00f3n primaria; propuestas dise\u00f1adas desde 1908, cuando en sociedad con Roberto Brenes Mes\u00e9n coinciden en que \u201cno pod\u00eda haber una excelente educaci\u00f3n ni alfabetizaci\u00f3n en Costa Rica si no hab\u00eda una dedicaci\u00f3n especial para la formaci\u00f3n de maestros y profesores\u201d (Mora, 2013, p. 49).<\/p>\n<p>Su compromiso por la educaci\u00f3n se evidencia tambi\u00e9n en su preocupaci\u00f3n alfabetizar a las personas adultas, el Patronato Escolar, instituciones que protegieran a la ni\u00f1ez tal como lo fue el Hospital de Ni\u00f1os, que se fund\u00f3 cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, y la Sociedad Protectora de los Ni\u00f1os, antecesora del actual Patronato Nacional de la Infancia.<\/p>\n<p>Sobre la direcci\u00f3n de aquellos programas de estudios, el mismo autor escribi\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p>Los programas que tenemos el honor de ofrecer a Ud. Van encaminados a combatir, dentro de los l\u00edmites de lo posible, entre nosotros y con la discreci\u00f3n debida, el peligro de la mediocridad f\u00edsica, intelectual y moral, que es la resultante de una falsa organizaci\u00f3n de las escuelas, no decimos en nuestro pa\u00eds, sino en los que nos han servido de patrones. (Garr\u00f3n, 1989, p. 18)<\/p><\/blockquote>\n<p>Al dejar la Secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, asume la Direcci\u00f3n de la Biblioteca Nacional y renueva la edici\u00f3n de su Bolet\u00edn, del que logra publicar setenta n\u00fameros hasta 1927. En la biblioteca permanecer\u00e1 por 16 a\u00f1os, hasta que, nuevamente, la arbitrariedad de las figuras pol\u00edticas liberales y tradicionales lo destituyen en 1936.<\/p>\n<p>Sus aspiraciones pol\u00edticas se plasmaron tambi\u00e9n en 1929, cuando, junto con Carmen Lyra, integra el Partido Alianza de Obreros, Campesinos e Intelectuales. En 1939 y 1953, aspir\u00f3 a un puesto como diputado, falt\u00e1ndole votos en la primera oportunidad, por lo cual forma un nuevo partido de centro izquierda en la segunda ronda, el Partido Progresista Independiente; no obstante, en este \u00faltimo intento, el partido oficialista Liberaci\u00f3n Nacional lo declar\u00f3 ilegal.<\/p>\n<p>Estos acontecimientos fueron testigos de la labor por la cual es m\u00e1s conocido y recordado don Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge: editor. \u00a0Sirvi\u00f3 al pa\u00eds con <em>La Colecci\u00f3n<\/em>, <em>Ariel, El <\/em><em>Convivio<\/em>. Colabor\u00f3 adem\u00e1s en la revista <em>Vida y verdad<\/em>, fue compilador del suplemento literario de <em>La Prensa Libre, El Bolet\u00edn de Educaci\u00f3n P\u00fablica, <\/em>revista <em>La Obra<\/em>, <em>Cuadernos de Pedagog\u00eda <\/em>y una de las revistas m\u00e1s importantes de Latinoam\u00e9rica hasta la primera mitad del siglo XX, <em>El Repertorio Americano<\/em>.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima revista se convertir\u00e1 en su m\u00e1s grande empresa en la que se publicaron textos desde 1919 hasta 1959, con 50 tomos, para un total de 2000 n\u00fameros, cuyos principales objetivos eran ofrecer un espacio para los principales intelectuales latinoamericanos y dar a conocer a numerosos autores, con ello, daba fe de su convencimiento del poder transformador de la prensa.<\/p>\n<p>Su labor period\u00edstica propici\u00f3 una gran reforma a la cultura nacional, recalcando el magisterio de la prensa; es decir, de c\u00f3mo utilizar los peri\u00f3dicos para mejorar la educaci\u00f3n del ciudadano. Desde su revista <em>Repertorio Americano<\/em>, activ\u00f3 un periodismo educativo muy distinto, se\u00f1alando entonces \u201cCosa caduca es la conquista por las armas. Solo vence, s\u00f3lo enlaza a los hombres el amor que nace de la mutua comprensi\u00f3n de las cualidades del entendimiento y del coraz\u00f3n\u201d \u00a0(Herrera, 2013, p. 11).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de <em>El<\/em> <em>Moto <\/em>(su obra m\u00e1s difundida y conocida) y las novelas antes mencionadas, publica entre 1906 y 1907 una serie de relatos; en 1917, publica los cuentos y cuadros realistas: <em>Las miniaturas de la mala sombra y otros sucesos.<\/em><\/p>\n<div class=\"textbox textbox--sidebar textbox--examples\">\n<header class=\"textbox__header\">\n<p class=\"textbox__title\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-207\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png\" alt=\"Icono de galer\u00eda virtual\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png 300w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-150x150.png 150w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-65x65.png 65w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-225x225.png 225w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-350x350.png 350w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual.png 492w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<\/header>\n<div class=\"textbox__content\">Visite la <a href=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/galeriadeproceres\">Galer\u00eda virtual de pr\u00f3ceres<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p>Se incorpor\u00f3 como correspondiente a la Real Academia Espa\u00f1ola en 1922 y miembro fundador de la Academia Costarricense de la Lengua en 1923. Adem\u00e1s, fue reconocido con la Orden de Rub\u00e9n Dar\u00edo en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata en Nicaragua, la Medalla de Honor de la Instrucci\u00f3n P\u00fablica de Venezuela, la Orden de Boyac\u00e1 en el Grado de Oficial de Colombia, la Orden Nacional Al M\u00e9rito en el Grado de Comendador en Ecuador y Chile, la Gran Cruz de la Orden El Sol en Per\u00fa, la Orden del \u00c1guila Azteca de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Seis d\u00edas antes de su muerte, ocurrida el 31 de octubre de 1958, la Asamblea Legislativa lo reconoce como Benem\u00e9rito de la Patria, seg\u00fan Acuerdo N.\u00ba 242. El \u00faltimo n\u00famero de su <em>Repertorio Americano<\/em>, preparado en su mesa de trabajo, fue publicado <em>In memoriam <\/em>por su hijo Eugenio Garc\u00eda Carrillo.<\/p>\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n<p>Garr\u00f3n, V. (1989). <em>Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge<\/em>. Editorial de la Universidad Estatal a Distancia.<\/p>\n<p>Herrera, F. (2013). Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge. A medio siglo de su muerte. <em>Revista Comunicaci\u00f3n<\/em>, <em>17 <\/em>(29), 9-12. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/984\">https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/984<\/a><\/p>\n<p>Mora, A. (2013). El legado de don Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge a 50 a\u00f1os de su muerte. <em>Revista Comunicaci\u00f3n, <\/em>17(29),47-52. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/989\">https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/989<\/a><\/p>\n<p>Mora, A. (13 de agosto de 2019). Joaqu\u00edn Garc\u00eda Monge y la literatura costarricense. <em>Semanario Universidad<\/em>. <a href=\"https:\/\/semanariouniversidad.com\/suplementos\/don-joaquin-garcia-monge-y-la-literatura-costarricense\/\">https:\/\/semanariouniversidad.com\/suplementos\/don-joaquin-garcia-monge-y-la-literatura-costarricense\/<\/a><\/p>\n<p>Solari, J. (2013). El ejemplo de un maestro de Am\u00e9rica. <em>Revista Comunicaci\u00f3n<\/em>, <em>17<\/em>(29), 13-19. <a href=\"https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/985\">https:\/\/revistas.tec.ac.cr\/index.php\/comunicacion\/article\/view\/985<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7,"menu_order":17,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[48],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-58","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","chapter-type-standard"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/58","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/58\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":225,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/58\/revisions\/225"}],"part":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/58\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=58"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=58"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=58"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}