{"id":54,"date":"2024-11-13T22:32:59","date_gmt":"2024-11-13T22:32:59","guid":{"rendered":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/?post_type=chapter&#038;p=54"},"modified":"2025-05-27T18:05:07","modified_gmt":"2025-05-27T18:05:07","slug":"miguel-obregon-lizano","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/chapter\/miguel-obregon-lizano\/","title":{"raw":"Miguel Obreg\u00f3n Lizano","rendered":"Miguel Obreg\u00f3n Lizano"},"content":{"raw":"<img class=\"size-medium wp-image-145 aligncenter\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-300x298.png\" alt=\"Busto de Miguel Obreg\u00f3n Lizano\" width=\"300\" height=\"298\" \/>Naci\u00f3 en Alajuela el 19 de julio de 1861. Miguel Obreg\u00f3n Lizano es un importante educador costarricense, creador, adem\u00e1s, del Sistema Nacional de Bibliotecas.\r\n\r\nCursa la educaci\u00f3n primaria en su misma ciudad natal. Posteriormente, obtiene el Bachillerato en Filosof\u00eda en la Universidad de Santo Tom\u00e1s (1883). M\u00e1s adelante, estudia Matem\u00e1ticas en la Escuela de Ingenier\u00eda y logra por suficiencia el t\u00edtulo de Maestro Normal del Liceo de Costa Rica (1907).\r\n\r\nEl ejercicio docente lo iniciar\u00e1 a la temprana edad de 18 a\u00f1os en el Instituto Municipal de Varones de Alajuela. Desde entonces, don Miguel revelaba mucho inter\u00e9s por el estudio de la matem\u00e1tica y la geograf\u00eda; de forma tal que mostraba una gran afici\u00f3n por la cartograf\u00eda, al punto de que, durante su vida profesional, elabor\u00f3 numerosos mapas de Costa Rica que se utilizaron por muchos a\u00f1os en las escuelas y colegios del pa\u00eds. As\u00ed, tambi\u00e9n, escribi\u00f3 numerosos textos educativos, orientados a la formaci\u00f3n de la geograf\u00eda, entre los cuales se pueden destacar los siguientes:\r\n<ul>\r\n \t<li><em>A-B-C, de la Geograf\u00eda<\/em> (1886).<\/li>\r\n \t<li><em>Lecturas Geogr\u00e1ficas<\/em> (1832 y 1914).<\/li>\r\n \t<li><em>Lecciones de Geograf\u00eda de Costa Rica<\/em> (1879).<\/li>\r\n \t<li>\u201cAlgunas palabras sobre la ense\u00f1anza de la geograf\u00eda\u201d (1903).<\/li>\r\n \t<li><em>Costa Rica y sus Progresos<\/em> (1909).<\/li>\r\n \t<li><em>Nociones de Geograf\u00eda Patria<\/em> (1921).<\/li>\r\n \t<li><em>Geograf\u00eda General de Costa Rica<\/em> (1932).<\/li>\r\n<\/ul>\r\nPor sus mapas y publicaciones geogr\u00e1ficas, recibe el diploma de la Exposici\u00f3n Universal de Chicago y la medalla de oro de la Exposici\u00f3n Centroamericana de Guatemala. Del mismo modo, fue director del Instituto F\u00edsico Geogr\u00e1fico desde 1924 hasta su muerte, ocurrida en 1935. Tambi\u00e9n fungi\u00f3 como miembro de la Sociedad Geogr\u00e1fica de Washington, N\u00faremberg, Lima y Madrid, form\u00f3 parte de la Sociedad de Geograf\u00eda e Historia de Guatemala y la Astron\u00f3mica de Francia, instituci\u00f3n que le reconoci\u00f3 con el premio \u201cPalmas de Oro\u201d.\r\n\r\nDesde muy joven, fue nombrado por Valeriano Ferraz como profesor de Geograf\u00eda e Historia en el Instituto Nacional, cargo que ocup\u00f3 tambi\u00e9n, en 1884, en el Instituto Universitario de la Universidad de Santo Tom\u00e1s.\r\n\r\nDe igual modo, en la Universidad de Santo Tom\u00e1s fungir\u00e1 desde 1884 hasta 1887 como director de la biblioteca, as\u00ed consigui\u00f3 crear la primera \u201cSociedad de la biblioteca\u201d. Este inter\u00e9s por las bibliotecas se fortaleci\u00f3 en el Instituto de Alajuela, donde fund\u00f3 una biblioteca abierta al p\u00fablico. De la misma manera que en 1890 funda la Biblioteca Nacional de Costa Rica, redacta adem\u00e1s el Reglamento General de Bibliotecas P\u00fablicas y ocupa hasta el a\u00f1o 1915 el puesto de director general de bibliotecas p\u00fablicas.\r\n\r\nEn 1886, es nombrado secretario particular del presidente Bernardo Soto, cargo al cual renuncia poco tiempo despu\u00e9s para fundar el Instituto de Alajuela, en donde trabaja como su director hasta 1889.\r\n\r\nEn ese mismo periodo, \u00a0con una visi\u00f3n integral y multidimensional, funda la Escuela Nueva, instituci\u00f3n en la cual se impartieron clases de m\u00fasica, gimnasia y costura por primera vez; esta renovaci\u00f3n educativa ser\u00e1 la antesala de la reforma al r\u00e9gimen de la ense\u00f1anza primaria que buscaba poner un mayor \u00e9nfasis en la educaci\u00f3n f\u00edsica, est\u00e9tica, moral y pol\u00edtica de la ni\u00f1ez costarricense. As\u00ed lo expresa en este fragmento recopilado por <em>La Naci\u00f3n <\/em>(2013):\r\n<blockquote>Maestro que no sepa hermanar y equilibrar en sus ense\u00f1anzas lo intelectual a lo moral, los intereses del cerebro a los intereses del coraz\u00f3n, dista mucho de merecer ese nombre. Supeditar la educaci\u00f3n a la instrucci\u00f3n, como acontece muchas veces, es dar muestras de no conocer la naturaleza humana, atrofiar el alma del ni\u00f1o. (p\u00e1rr. 9)<\/blockquote>\r\nPara 1890, se convierte en inspector de escuelas en San Jos\u00e9 y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, es nombrado inspector general de ense\u00f1anza, as\u00ed lo revela Solera (1961):\r\n<blockquote>En estas funciones su labor fue ampl\u00edsima, habi\u00e9ndose destacado en la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica y administrativa de las diversas dependencias del Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, tales como en la Contadur\u00eda General Escolar, en la Junta Calificadora del Personal Docente, en el Almac\u00e9n Nacional Escolar y en las Inspecciones de Escuelas en general. (p.\u00a04)<\/blockquote>\r\nCon esta amplia experiencia, don Miguel Obreg\u00f3n se convierte en uno de los mayores colaboradores para la reforma de 1886, liderada por Mauro Fern\u00e1ndez, en la cual trabaj\u00f3 en la formulaci\u00f3n de los primeros programas de instrucci\u00f3n primaria que hubo en el pa\u00eds.\r\n\r\nSus aportes durante este periodo son expresados por de la Cruz, citado por Dengo (2011), en donde se expresa lo siguiente:\r\n<blockquote>Se organiz\u00f3 la Contabilidad General de Ense\u00f1anza y las inspecciones escolares; se dieron cursos nocturnos para adultos y se desarrollaron instituciones culturales complementarias como las bibliotecas pedag\u00f3gicas y se organizaron los museos [\u2026]. Su meta: preparar al personal docente y hacer progresar la escuela popular [\u2026]. Adem\u00e1s impuls\u00f3 el almac\u00e9n escolar (que hab\u00eda sido establecido por la reforma) y el fortalecimiento de las Juntas de Educaci\u00f3n (con lo cual) se procuraba tambi\u00e9n mejorar las t\u00e9cnicas pedag\u00f3gicas y los contenidos program\u00e1ticos escolares. (p. 172)<\/blockquote>\r\nCuando fue nombrado jefe t\u00e9cnico de la secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, durante la primera administraci\u00f3n de Cleto Gonz\u00e1lez V\u00edquez, redacta el Reglamento Org\u00e1nico del personal docente de las Escuelas Comunes, el cual se promulgar\u00e1 como decreto el 24 de diciembre de 1906. Este reglamento procede de la necesidad detectada de dotar a la educaci\u00f3n costarricense de educadores debidamente graduados y formados. Y as\u00ed lo deja ver en un informe que presenta como inspector general, emitido en 1902 y citado por Dengo (2011) en su trabajo:\r\n<blockquote>Para esta Inspecci\u00f3n General, la idea maestra, el problema de los problemas ha sido el formar un personal ense\u00f1ante irreprochable en cuanto a preparaci\u00f3n profesional, un personal educado para educar. Esta ha sido su constante aspiraci\u00f3n, la tesis dominante en todos sus informes. Cree ella (es decir, la Inspecci\u00f3n), en efecto, que mientras el pa\u00eds no cuente con un personal ilustrado, virtuoso, consciente de su elevado ministerio social, no podremos avanzar gran cosa. Cuando no tengamos que reclutar el personal en la forma en que lo hacemos hoy d\u00eda, con elementos emp\u00edricos, improvisados, no encari\u00f1ados con magisterio y sin base alguna cient\u00edfica, entonces, digo, y no antes, tendremos un buen servicio de Educaci\u00f3n en Costa Rica. (p. 206)<\/blockquote>\r\nEl mencionado reglamento fue elevado a <em>Ley Org\u00e1nica del Personal Docente <\/em>en 1920, cuando asume la presidencia Julio Acosta Garc\u00eda, quien le nombra secretario de Estado del Despacho de Educaci\u00f3n P\u00fabica; nombre que el mismo don Miguel cambiar\u00e1 por el de Ministerio de Educaci\u00f3n P\u00fablica.\r\n<div class=\"textbox textbox--sidebar textbox--examples\">\r\n<header class=\"textbox__header\">\r\n<p class=\"textbox__title\"><img class=\"alignnone size-medium wp-image-207\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png\" alt=\"Icono de galer\u00eda virtual\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/p>\r\n\r\n<\/header>\r\n<div class=\"textbox__content\">Visite la <a href=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/galeriadeproceres\">Galer\u00eda virtual de pr\u00f3ceres<\/a><\/div>\r\n<\/div>\r\nDurante su permanencia en este ministerio, emite la <em>Ley de Socorro Mutuo del Personal Docente <\/em>(1920), transformada a\u00f1os despu\u00e9s en <em>Ley de la Sociedad de Seguro de Vida del Magisterio Nacional y la Ley de Jubilaciones y Pensiones para Maestros y Profesores <\/em>(1923). De igual forma, se interes\u00f3 por la formaci\u00f3n permanente de las docentes, aspecto por el cual env\u00eda a muchas de ellas a especializarse a Europa. Incluye, adem\u00e1s, el sexto grado como culminaci\u00f3n de la educaci\u00f3n primaria.\r\n\r\nAdem\u00e1s del Instituto Nacional de Varones y el Instituto Nacional, imparti\u00f3 lecciones en el Colegio San Luis Gonzaga, la Escuela Normal de Costa Rica, el Colegio Central en San Jos\u00e9, el Liceo de Costa Rica, el Colegio de Sion, la Escuela Vitalia Madrigal y, durante veinte a\u00f1os, en el Colegio Superior de Se\u00f1oritas.\r\n\r\nFue tambi\u00e9n director y colaborador de algunas revistas pedag\u00f3gicas, como <em>COIJO, El Maestro, Bolet\u00edn de Ense\u00f1anza, Bolet\u00edn de las Escuelas Primarias, La Escuela Costarricense.<\/em>\r\n\r\nPor otra parte, tambi\u00e9n labor\u00f3 como ministro de Relaciones Exteriores y encargado del Consulado de Chile. Complet\u00f3 un total de 57 a\u00f1os al servicio de Costa Rica y la educaci\u00f3n. Adem\u00e1s de los reconocimientos mencionados anteriormente, recibi\u00f3 el \"Premio al M\u00e9rito\" del Instituto Nacional de la Universidad de Costa Rica. El Diploma y Medalla de Oro del Primer Congreso Pedag\u00f3gico Centroamericano; Medalla de la Cuarta Conferencia Sanitaria Internacional de las Rep\u00fablicas Americanas; Medalla de Oro otorgada por los maestros del Circuito 2 y 3 de la provincia de Heredia. Medalla de oro conmemorativa al Primer Centenario de la Independencia de Costa Rica; Medalla de Oro por parte del personal y estudiantes de la escuela Vitalia Madrigal de San Jos\u00e9.\r\n\r\nPoco tiempo antes de su muerte, el Magisterio Nacional lo declara Benem\u00e9rito de la Ense\u00f1anza. Un mes despu\u00e9s de su jubilaci\u00f3n, a los 74 a\u00f1os, don Miguel muere en la ciudad de San Jos\u00e9 el 24 de julio de 1935. Por lo cual se dan numerosas manifestaciones de duelo nacional.\r\n\r\nEl d\u00eda de su funeral, en la Iglesia del Carmen en San Jos\u00e9, el ministro de Educaci\u00f3n en ese entonces, Teodoro Picado Michalski, pronunci\u00f3 el siguiente elogio f\u00fanebre:\r\n<blockquote>Don Miguel Obreg\u00f3n fue Secretario de Educaci\u00f3n, pero no dej\u00f3 de ser maestro. Alcanz\u00f3 muchas distinciones en su pa\u00eds y fuera de \u00e9l, pero para \u00e9l era el t\u00edtulo de maestro el que m\u00e1s le complac\u00eda. Eso fue su vida: maestro y maestro eximio. Creo bibliotecas y eso fue como derramar en una catarata eterna y deslumbrante las aguas del esp\u00edritu. Fue el fundador de la ense\u00f1anza de nuestra geograf\u00eda y a \u00e9l debemos los costarricenses el haber alcanzado en nuestra cultura la etapa que significa tener sentido de nuestra situaci\u00f3n en el mundo. Ten\u00eda la costumbre de contemplar los cielos infinitos y ese h\u00e1bito del hombre de ciencia le dio la dulce serenidad que no alcanzan los que viven para la tierra envueltos en sus luchas p\u00e9rfidas y mezquinas. Fue bondadoso, condici\u00f3n esta que va siempre aparejada al maestro de verdad y por eso pens\u00f3 en el destino de los dem\u00e1s maestros para procurar su bienestar, no s\u00f3lo en lo que ata\u00f1e en su pensamiento y a su cultura, sino tambi\u00e9n a lo que a la materia se refiere. (Solera, 1961, pp. 9-10)<\/blockquote>\r\nLa Asamblea Legislativa le otorg\u00f3 el t\u00edtulo de Benem\u00e9rito de la Patria, por acuerdo N.\u00ba 272 del 18 de mayo de 1959. Por esta raz\u00f3n, la Biblioteca Nacional, el Liceo Nocturno y una de las escuelas de Alajuela, en su reconocimiento y homenaje, llevan su nombre, as\u00ed como la Escuela Central de San Juan de Tib\u00e1s en San Jos\u00e9.\r\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\r\nSolera, G. (1961). <em>Homenaje al benem\u00e9rito de la patria Prof. don Miguel Obreg\u00f3n Lizano en el centenario de su nacimiento<\/em>. Asociaci\u00f3n de Educadores Pensionados Filial Heredia. <a href=\"http:\/\/repositorio.sibdi.ucr.ac.cr:8080\/jspui\/bitstream\/ 123456789\/14777\/1\/OLM011.pdf\">http:\/\/repositorio.sibdi.ucr.ac.cr:8080\/jspui\/bitstream\/ 123456789\/14777\/1\/OLM011.pdf<\/a>","rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-145 aligncenter\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-300x298.png\" alt=\"Busto de Miguel Obreg\u00f3n Lizano\" width=\"300\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-300x298.png 300w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-150x150.png 150w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-65x65.png 65w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-225x224.png 225w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon-350x348.png 350w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/12_circ_miguel_obregon.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Naci\u00f3 en Alajuela el 19 de julio de 1861. Miguel Obreg\u00f3n Lizano es un importante educador costarricense, creador, adem\u00e1s, del Sistema Nacional de Bibliotecas.<\/p>\n<p>Cursa la educaci\u00f3n primaria en su misma ciudad natal. Posteriormente, obtiene el Bachillerato en Filosof\u00eda en la Universidad de Santo Tom\u00e1s (1883). M\u00e1s adelante, estudia Matem\u00e1ticas en la Escuela de Ingenier\u00eda y logra por suficiencia el t\u00edtulo de Maestro Normal del Liceo de Costa Rica (1907).<\/p>\n<p>El ejercicio docente lo iniciar\u00e1 a la temprana edad de 18 a\u00f1os en el Instituto Municipal de Varones de Alajuela. Desde entonces, don Miguel revelaba mucho inter\u00e9s por el estudio de la matem\u00e1tica y la geograf\u00eda; de forma tal que mostraba una gran afici\u00f3n por la cartograf\u00eda, al punto de que, durante su vida profesional, elabor\u00f3 numerosos mapas de Costa Rica que se utilizaron por muchos a\u00f1os en las escuelas y colegios del pa\u00eds. As\u00ed, tambi\u00e9n, escribi\u00f3 numerosos textos educativos, orientados a la formaci\u00f3n de la geograf\u00eda, entre los cuales se pueden destacar los siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li><em>A-B-C, de la Geograf\u00eda<\/em> (1886).<\/li>\n<li><em>Lecturas Geogr\u00e1ficas<\/em> (1832 y 1914).<\/li>\n<li><em>Lecciones de Geograf\u00eda de Costa Rica<\/em> (1879).<\/li>\n<li>\u201cAlgunas palabras sobre la ense\u00f1anza de la geograf\u00eda\u201d (1903).<\/li>\n<li><em>Costa Rica y sus Progresos<\/em> (1909).<\/li>\n<li><em>Nociones de Geograf\u00eda Patria<\/em> (1921).<\/li>\n<li><em>Geograf\u00eda General de Costa Rica<\/em> (1932).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por sus mapas y publicaciones geogr\u00e1ficas, recibe el diploma de la Exposici\u00f3n Universal de Chicago y la medalla de oro de la Exposici\u00f3n Centroamericana de Guatemala. Del mismo modo, fue director del Instituto F\u00edsico Geogr\u00e1fico desde 1924 hasta su muerte, ocurrida en 1935. Tambi\u00e9n fungi\u00f3 como miembro de la Sociedad Geogr\u00e1fica de Washington, N\u00faremberg, Lima y Madrid, form\u00f3 parte de la Sociedad de Geograf\u00eda e Historia de Guatemala y la Astron\u00f3mica de Francia, instituci\u00f3n que le reconoci\u00f3 con el premio \u201cPalmas de Oro\u201d.<\/p>\n<p>Desde muy joven, fue nombrado por Valeriano Ferraz como profesor de Geograf\u00eda e Historia en el Instituto Nacional, cargo que ocup\u00f3 tambi\u00e9n, en 1884, en el Instituto Universitario de la Universidad de Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>De igual modo, en la Universidad de Santo Tom\u00e1s fungir\u00e1 desde 1884 hasta 1887 como director de la biblioteca, as\u00ed consigui\u00f3 crear la primera \u201cSociedad de la biblioteca\u201d. Este inter\u00e9s por las bibliotecas se fortaleci\u00f3 en el Instituto de Alajuela, donde fund\u00f3 una biblioteca abierta al p\u00fablico. De la misma manera que en 1890 funda la Biblioteca Nacional de Costa Rica, redacta adem\u00e1s el Reglamento General de Bibliotecas P\u00fablicas y ocupa hasta el a\u00f1o 1915 el puesto de director general de bibliotecas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En 1886, es nombrado secretario particular del presidente Bernardo Soto, cargo al cual renuncia poco tiempo despu\u00e9s para fundar el Instituto de Alajuela, en donde trabaja como su director hasta 1889.<\/p>\n<p>En ese mismo periodo, \u00a0con una visi\u00f3n integral y multidimensional, funda la Escuela Nueva, instituci\u00f3n en la cual se impartieron clases de m\u00fasica, gimnasia y costura por primera vez; esta renovaci\u00f3n educativa ser\u00e1 la antesala de la reforma al r\u00e9gimen de la ense\u00f1anza primaria que buscaba poner un mayor \u00e9nfasis en la educaci\u00f3n f\u00edsica, est\u00e9tica, moral y pol\u00edtica de la ni\u00f1ez costarricense. As\u00ed lo expresa en este fragmento recopilado por <em>La Naci\u00f3n <\/em>(2013):<\/p>\n<blockquote><p>Maestro que no sepa hermanar y equilibrar en sus ense\u00f1anzas lo intelectual a lo moral, los intereses del cerebro a los intereses del coraz\u00f3n, dista mucho de merecer ese nombre. Supeditar la educaci\u00f3n a la instrucci\u00f3n, como acontece muchas veces, es dar muestras de no conocer la naturaleza humana, atrofiar el alma del ni\u00f1o. (p\u00e1rr. 9)<\/p><\/blockquote>\n<p>Para 1890, se convierte en inspector de escuelas en San Jos\u00e9 y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, es nombrado inspector general de ense\u00f1anza, as\u00ed lo revela Solera (1961):<\/p>\n<blockquote><p>En estas funciones su labor fue ampl\u00edsima, habi\u00e9ndose destacado en la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica y administrativa de las diversas dependencias del Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, tales como en la Contadur\u00eda General Escolar, en la Junta Calificadora del Personal Docente, en el Almac\u00e9n Nacional Escolar y en las Inspecciones de Escuelas en general. (p.\u00a04)<\/p><\/blockquote>\n<p>Con esta amplia experiencia, don Miguel Obreg\u00f3n se convierte en uno de los mayores colaboradores para la reforma de 1886, liderada por Mauro Fern\u00e1ndez, en la cual trabaj\u00f3 en la formulaci\u00f3n de los primeros programas de instrucci\u00f3n primaria que hubo en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sus aportes durante este periodo son expresados por de la Cruz, citado por Dengo (2011), en donde se expresa lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>Se organiz\u00f3 la Contabilidad General de Ense\u00f1anza y las inspecciones escolares; se dieron cursos nocturnos para adultos y se desarrollaron instituciones culturales complementarias como las bibliotecas pedag\u00f3gicas y se organizaron los museos [\u2026]. Su meta: preparar al personal docente y hacer progresar la escuela popular [\u2026]. Adem\u00e1s impuls\u00f3 el almac\u00e9n escolar (que hab\u00eda sido establecido por la reforma) y el fortalecimiento de las Juntas de Educaci\u00f3n (con lo cual) se procuraba tambi\u00e9n mejorar las t\u00e9cnicas pedag\u00f3gicas y los contenidos program\u00e1ticos escolares. (p. 172)<\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando fue nombrado jefe t\u00e9cnico de la secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, durante la primera administraci\u00f3n de Cleto Gonz\u00e1lez V\u00edquez, redacta el Reglamento Org\u00e1nico del personal docente de las Escuelas Comunes, el cual se promulgar\u00e1 como decreto el 24 de diciembre de 1906. Este reglamento procede de la necesidad detectada de dotar a la educaci\u00f3n costarricense de educadores debidamente graduados y formados. Y as\u00ed lo deja ver en un informe que presenta como inspector general, emitido en 1902 y citado por Dengo (2011) en su trabajo:<\/p>\n<blockquote><p>Para esta Inspecci\u00f3n General, la idea maestra, el problema de los problemas ha sido el formar un personal ense\u00f1ante irreprochable en cuanto a preparaci\u00f3n profesional, un personal educado para educar. Esta ha sido su constante aspiraci\u00f3n, la tesis dominante en todos sus informes. Cree ella (es decir, la Inspecci\u00f3n), en efecto, que mientras el pa\u00eds no cuente con un personal ilustrado, virtuoso, consciente de su elevado ministerio social, no podremos avanzar gran cosa. Cuando no tengamos que reclutar el personal en la forma en que lo hacemos hoy d\u00eda, con elementos emp\u00edricos, improvisados, no encari\u00f1ados con magisterio y sin base alguna cient\u00edfica, entonces, digo, y no antes, tendremos un buen servicio de Educaci\u00f3n en Costa Rica. (p. 206)<\/p><\/blockquote>\n<p>El mencionado reglamento fue elevado a <em>Ley Org\u00e1nica del Personal Docente <\/em>en 1920, cuando asume la presidencia Julio Acosta Garc\u00eda, quien le nombra secretario de Estado del Despacho de Educaci\u00f3n P\u00fabica; nombre que el mismo don Miguel cambiar\u00e1 por el de Ministerio de Educaci\u00f3n P\u00fablica.<\/p>\n<div class=\"textbox textbox--sidebar textbox--examples\">\n<header class=\"textbox__header\">\n<p class=\"textbox__title\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-207\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png\" alt=\"Icono de galer\u00eda virtual\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png 300w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-150x150.png 150w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-65x65.png 65w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-225x225.png 225w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-350x350.png 350w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual.png 492w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<\/header>\n<div class=\"textbox__content\">Visite la <a href=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/galeriadeproceres\">Galer\u00eda virtual de pr\u00f3ceres<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p>Durante su permanencia en este ministerio, emite la <em>Ley de Socorro Mutuo del Personal Docente <\/em>(1920), transformada a\u00f1os despu\u00e9s en <em>Ley de la Sociedad de Seguro de Vida del Magisterio Nacional y la Ley de Jubilaciones y Pensiones para Maestros y Profesores <\/em>(1923). De igual forma, se interes\u00f3 por la formaci\u00f3n permanente de las docentes, aspecto por el cual env\u00eda a muchas de ellas a especializarse a Europa. Incluye, adem\u00e1s, el sexto grado como culminaci\u00f3n de la educaci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del Instituto Nacional de Varones y el Instituto Nacional, imparti\u00f3 lecciones en el Colegio San Luis Gonzaga, la Escuela Normal de Costa Rica, el Colegio Central en San Jos\u00e9, el Liceo de Costa Rica, el Colegio de Sion, la Escuela Vitalia Madrigal y, durante veinte a\u00f1os, en el Colegio Superior de Se\u00f1oritas.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n director y colaborador de algunas revistas pedag\u00f3gicas, como <em>COIJO, El Maestro, Bolet\u00edn de Ense\u00f1anza, Bolet\u00edn de las Escuelas Primarias, La Escuela Costarricense.<\/em><\/p>\n<p>Por otra parte, tambi\u00e9n labor\u00f3 como ministro de Relaciones Exteriores y encargado del Consulado de Chile. Complet\u00f3 un total de 57 a\u00f1os al servicio de Costa Rica y la educaci\u00f3n. Adem\u00e1s de los reconocimientos mencionados anteriormente, recibi\u00f3 el &#8220;Premio al M\u00e9rito&#8221; del Instituto Nacional de la Universidad de Costa Rica. El Diploma y Medalla de Oro del Primer Congreso Pedag\u00f3gico Centroamericano; Medalla de la Cuarta Conferencia Sanitaria Internacional de las Rep\u00fablicas Americanas; Medalla de Oro otorgada por los maestros del Circuito 2 y 3 de la provincia de Heredia. Medalla de oro conmemorativa al Primer Centenario de la Independencia de Costa Rica; Medalla de Oro por parte del personal y estudiantes de la escuela Vitalia Madrigal de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Poco tiempo antes de su muerte, el Magisterio Nacional lo declara Benem\u00e9rito de la Ense\u00f1anza. Un mes despu\u00e9s de su jubilaci\u00f3n, a los 74 a\u00f1os, don Miguel muere en la ciudad de San Jos\u00e9 el 24 de julio de 1935. Por lo cual se dan numerosas manifestaciones de duelo nacional.<\/p>\n<p>El d\u00eda de su funeral, en la Iglesia del Carmen en San Jos\u00e9, el ministro de Educaci\u00f3n en ese entonces, Teodoro Picado Michalski, pronunci\u00f3 el siguiente elogio f\u00fanebre:<\/p>\n<blockquote><p>Don Miguel Obreg\u00f3n fue Secretario de Educaci\u00f3n, pero no dej\u00f3 de ser maestro. Alcanz\u00f3 muchas distinciones en su pa\u00eds y fuera de \u00e9l, pero para \u00e9l era el t\u00edtulo de maestro el que m\u00e1s le complac\u00eda. Eso fue su vida: maestro y maestro eximio. Creo bibliotecas y eso fue como derramar en una catarata eterna y deslumbrante las aguas del esp\u00edritu. Fue el fundador de la ense\u00f1anza de nuestra geograf\u00eda y a \u00e9l debemos los costarricenses el haber alcanzado en nuestra cultura la etapa que significa tener sentido de nuestra situaci\u00f3n en el mundo. Ten\u00eda la costumbre de contemplar los cielos infinitos y ese h\u00e1bito del hombre de ciencia le dio la dulce serenidad que no alcanzan los que viven para la tierra envueltos en sus luchas p\u00e9rfidas y mezquinas. Fue bondadoso, condici\u00f3n esta que va siempre aparejada al maestro de verdad y por eso pens\u00f3 en el destino de los dem\u00e1s maestros para procurar su bienestar, no s\u00f3lo en lo que ata\u00f1e en su pensamiento y a su cultura, sino tambi\u00e9n a lo que a la materia se refiere. (Solera, 1961, pp. 9-10)<\/p><\/blockquote>\n<p>La Asamblea Legislativa le otorg\u00f3 el t\u00edtulo de Benem\u00e9rito de la Patria, por acuerdo N.\u00ba 272 del 18 de mayo de 1959. Por esta raz\u00f3n, la Biblioteca Nacional, el Liceo Nocturno y una de las escuelas de Alajuela, en su reconocimiento y homenaje, llevan su nombre, as\u00ed como la Escuela Central de San Juan de Tib\u00e1s en San Jos\u00e9.<\/p>\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n<p>Solera, G. (1961). <em>Homenaje al benem\u00e9rito de la patria Prof. don Miguel Obreg\u00f3n Lizano en el centenario de su nacimiento<\/em>. Asociaci\u00f3n de Educadores Pensionados Filial Heredia. <a href=\"http:\/\/repositorio.sibdi.ucr.ac.cr:8080\/jspui\/bitstream\/ 123456789\/14777\/1\/OLM011.pdf\">http:\/\/repositorio.sibdi.ucr.ac.cr:8080\/jspui\/bitstream\/ 123456789\/14777\/1\/OLM011.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7,"menu_order":15,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[48],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-54","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","chapter-type-standard"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/54","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/54\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":223,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/54\/revisions\/223"}],"part":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/54\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=54"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=54"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=54"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}