{"id":40,"date":"2024-11-13T22:14:53","date_gmt":"2024-11-13T22:14:53","guid":{"rendered":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/?post_type=chapter&#038;p=40"},"modified":"2025-05-27T18:04:18","modified_gmt":"2025-05-27T18:04:18","slug":"presbitero-bernardo-augusto-thiel-y-hoffmann","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/chapter\/presbitero-bernardo-augusto-thiel-y-hoffmann\/","title":{"raw":"Presb\u00edtero Bernardo Augusto Thiel y Hoffmann","rendered":"Presb\u00edtero Bernardo Augusto Thiel y Hoffmann"},"content":{"raw":"<img class=\"size-medium wp-image-153 aligncenter\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-300x298.png\" alt=\"Busto del Presb\u00edtero Bernardo Augusto Thiel y Hoffmann\" width=\"300\" height=\"298\" \/>Segundo obispo de Costa Rica, naci\u00f3 el 1 de abril de 1850 en Elberfeld, provincia de la que fuera la Confederaci\u00f3n Alemana del Norte. Ingres\u00f3 en 1869 a la Orden de San Vicente de Paul y fue ordenado sacerdote en Par\u00eds en 1874. El estilo pastoral de Bernardo Augusto Thiel estar\u00e1 marcado por la identidad misionera de los paulistas, as\u00ed lo establece S\u00e1nchez (2015):\r\n<blockquote>Su trayectoria no present\u00f3 una semblanza quietista ni contemplativa. M\u00e1s bien, donde estuvo marc\u00f3 su camino a partir de la acci\u00f3n p\u00fablica. Fue un esp\u00edritu de la l\u00ednea m\u00e1s activa del catolicismo decimon\u00f3nico, como lo tuvo la Iglesia cat\u00f3lica durante el Papado de Le\u00f3n XIII, aunque sin llegar a las posturas m\u00e1s abiertas respecto al liberalismo o las otras corrientes de pensamiento predominantes en Europa para ese momento... Igualmente, este car\u00e1cter le hizo muy prol\u00edfico en producir investigaciones que posteriormente public\u00f3 en los peri\u00f3dicos cat\u00f3licos. (p\u00e1rr. 7)<\/blockquote>\r\nLuego de su ordenaci\u00f3n, lo enviaron a Ecuador, en este pa\u00eds, ser\u00e1 testigo del intento de asesinato del presidente Gabriel Garc\u00eda Moreno y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, de la muerte del obispo Jos\u00e9 Ignacio Checa. En ambos casos, en manos de radicales liberales, quienes, eventualmente, tomar\u00e1n el poder a partir de 1895. Ante tales acontecimientos, Thiel es enviado a Costa Rica, donde, en principio, se dedicar\u00e1 a labores pedag\u00f3gicas, ense\u00f1ando Teolog\u00eda Dogm\u00e1tica y Derecho Can\u00f3nico en el Seminario Mayor.\r\n<div class=\"textbox textbox--sidebar textbox--examples\">\r\n<header class=\"textbox__header\">\r\n<p class=\"textbox__title\"><img class=\"alignnone size-medium wp-image-207\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png\" alt=\"Icono de galer\u00eda virtual\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/p>\r\n\r\n<\/header>\r\n<div class=\"textbox__content\">Visite la <a href=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/galeriadeproceres\">Galer\u00eda virtual de pr\u00f3ceres<\/a><\/div>\r\n<\/div>\r\nPara ese momento, Costa Rica adolec\u00eda del jefe de la Iglesia cat\u00f3lica, puesto que el anterior obispo, Monse\u00f1or Anselmo Llorente y Lafuente, hab\u00eda muerto siete a\u00f1os atr\u00e1s.\r\n<blockquote>Efectivamente, a dos a\u00f1os de su llegada y apenas cumplidos los veintinueve de edad, el Padre Thiel fue escogido para ocupar la prolongada vacante por com\u00fan acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia. Conforme con lo estipulado en el Concordato entonces vigente, su nombre fue formalmente presentado a la Santa Sede y esta lo aprob\u00f3 el 27 de febrero de 1880 emitiendo la Bula respectiva. (Soto, 1999, p.\u00a0157)<\/blockquote>\r\nPor ello, ser\u00e1 don Tom\u00e1s Guardia, quien presentar\u00e1 el nombre de Thiel ante la Santa Sede. El 5 de setiembre de 1880, tras nacionalizarse costarricense, se llev\u00f3 a cabo la primera consagraci\u00f3n episcopal del pa\u00eds en la Catedral de San Jos\u00e9.\r\n\r\nCon respecto a la relaci\u00f3n del nuevo obispo con el general Tom\u00e1s Guardia, Porras (2014) refiere lo siguiente:\r\n<blockquote>Aquella dupla arm\u00f3nica medieval de Papa y Emperador, se vivi\u00f3 en Costa Rica mientras don Tom\u00e1s estuvo en el poder. Las relaciones de Guardia, que m\u00e1s que un dictador era un monarca, con Thiel, que m\u00e1s que un obispo era un papa, fueron excelentes no solo a nivel oficial sino personal. En el cuento Mi primer trabajo, Mag\u00f3n relata que a su graduaci\u00f3n llegaron juntos don Tom\u00e1s, vestido de uniforme de gala, y Thiel, vestido de p\u00farpura. Aquellos dos, dec\u00eda Mag\u00f3n, iban juntos a todas partes. (p\u00e1rr.\u00a09)<\/blockquote>\r\nInicia, de este modo, el nuevo obispo sus funciones en una Costa Rica que, al igual que el resto de Am\u00e9rica Latina, se encontraba en un proceso de definici\u00f3n identitaria despu\u00e9s de las luchas de independencia.\r\n\r\nLa muerte del general Tom\u00e1s Guardia en 1882, as\u00ed como la llegada al poder de liberales progresistas anticlericales, signific\u00f3 un conflicto no solo para el nuevo obispo, sino tambi\u00e9n para el pueblo costarricense que, con una marcada tradici\u00f3n cat\u00f3lica, ve\u00eda con asombro la manera en que los nuevos Gobiernos reduc\u00edan la influencia y el poder de la Iglesia a trav\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de leyes, las cuales le imped\u00edan a esta y a las congregaciones religiosas el control sobre la educaci\u00f3n, los registros oficiales de nacimientos, matrimonios, defunciones y los cementerios, as\u00ed como la aprobaci\u00f3n del derecho al divorcio y al matrimonio civil.\r\n\r\nMientras tanto, el obispo Thiel busc\u00f3 mejorar la formaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de los futuros sacerdotes, as\u00ed como la fundaci\u00f3n de la Biblioteca Episcopal, pero, fundamentalmente, mantendr\u00e1 una persistente labor pastoral, en particular, con los pueblos originarios costarricenses. De esta manera, viaj\u00f3 un total de cinco veces a Talamanca, cuatro veces a T\u00e9rraba y cinco a Guatuso.\r\n\r\nEn relaci\u00f3n con los viajes del obispo a Guatuso, Castillo (2011) sostiene que, en gran medida, permitieron poner en evidencia el maltrato y esclavitud que sufr\u00eda este pueblo en manos de los \u201chuleros nicarag\u00fcenses\u201d, quienes se hab\u00edan instalado en la zona norte del pa\u00eds, en donde extra\u00edan el hule de manera ilegal.\r\n<blockquote>Las observaciones personales y los testimonios que pudo obtener y recopilar el obispo Thiel en su primera expedici\u00f3n le sirvieron para organizar una campa\u00f1a de denuncia ante el gobierno y el pueblo costarricense, de las acciones cometidas por los huleros nicarag\u00fcenses en contra de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Los testimonios que brindaron ante las autoridades costarricenses el obispo Thiel y otras personas que participaron en la primera expedici\u00f3n al r\u00edo Fr\u00edo y Nicaragua, como Le\u00f3n Fern\u00e1ndez, coronel Concepci\u00f3n Quesada, Jos\u00e9 Mar\u00eda Figueroa, y los ind\u00edgenas Concepci\u00f3n y Joaqu\u00edn que hab\u00edan sido tra\u00eddos de San Carlos de Nicaragua, fueron fundamentales para comprobar y verificar las actos cometidos por los huleros, entre los que se encontraban genocidio, persecuci\u00f3n, captura y venta de ind\u00edgenas como esclavos en Nicaragua, violaci\u00f3n de mujeres, maltratos f\u00edsicos, trabajos forzados y robos de cultivos, de herramientas de trabajo y objetos de las viviendas. (p. 59)<\/blockquote>\r\n\r\nSi bien los viajes pastorales tendr\u00e1n una primera intenci\u00f3n de evangelizar y \u201ccivilizar\u201d a los pueblos ancestrales costarricenses, tendr\u00e1n una consecuencia ulterior; pues, el relato de tales incursiones, en su mayor\u00eda escritas por el propio Thiel, se convertir\u00e1n en un trabajo etnogr\u00e1fico de una riqueza hist\u00f3rica innegable. As\u00ed escribir\u00e1, tambi\u00e9n, un diccionario de lenguas ind\u00edgenas costarricenses y numerosos art\u00edculos.\r\n\r\nLa misi\u00f3n del obispo incluy\u00f3, a su vez, muchas visitas can\u00f3nicas a templos \u00a0y capillas en todo el pa\u00eds. Por lo tanto, resulta innegable su esp\u00edritu reformador, acerc\u00e1ndose al pueblo y, representando, ante todo, un intento por aumentar el protagonismo pol\u00edtico de la Iglesia frente a la doctrina liberal y los grupos pol\u00edticos que la defend\u00edan.\r\n\r\nEstas intenciones se expresan en las 27 cartas pastorales que escribir\u00e1, las cuales son le\u00eddas en los sermones dominicales del clero y publicadas en los peri\u00f3dicos cat\u00f3licos que durante su gesti\u00f3n se fundan: <em>El mensajero del clero<\/em> en 1882, <em>Eco Cat\u00f3lico<\/em> en 1883 y <em>Uni\u00f3n Cat\u00f3lica<\/em> en 1889.\r\n\r\nLa expresi\u00f3n de sus ideas fue claramente evidente en una de las visitas pastorales que realiz\u00f3 el obispo a la localidad de San Ram\u00f3n. Al visitar la biblioteca fundada por Juli\u00e1n Volio, afirmar\u00e1 que se encontraban obras \u201cperniciosas\u201d. Al respecto de esta situaci\u00f3n M\u00e9ndez (s. f.), citando a Rafael Obreg\u00f3n Lor\u00eda, se\u00f1ala que el obispo Thiel \u201cse escandaliz\u00f3 al ver en los estantes las obras de V\u00edctor Hugo, Alejandro Dumas y otros autores condenados, seg\u00fan dec\u00eda, por la iglesia cat\u00f3lica\u201d (p\u00e1rr. 10), declarando que ning\u00fan cat\u00f3lico pod\u00eda ser miembro de esta y, posteriormente, se public\u00f3 la excomuni\u00f3n de los miembros de la Sociedad Bibliotecaria.\r\n\r\nEste acontecimiento acelerar\u00e1, seg\u00fan M\u00e9ndez, que el Gobierno de Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez expulse a Thiel el 18 de julio de 1884.\r\n<blockquote>En efecto, en el mes de julio de 1884, a cuatro a\u00f1os de haber comenzado su episcopado Monse\u00f1or Thiel y apoyada en un conjunto de insulsos pretextos\u2026 se desat\u00f3 una campa\u00f1a abiertamente en contra de la Iglesia y de algunos de los derechos fundamentales que en el rengl\u00f3n de la libertad ten\u00edan los costarricenses. Esta campa\u00f1a se desencaden\u00f3 bajo la consigna del anticlericalismo y del laicismo y se prolong\u00f3 por varios a\u00f1os. Tom\u00f3 cuerpo jur\u00eddico en un conjunto de leyes y decretos que se ha conocido con el nombre de las leyes liberales. (Soto, 1999, pp.\u00a0158-159)<\/blockquote>\r\nIgualmente, expulsaron a los padres jesuitas que administraban el Colegio San Luis Gonzaga en Cartago. Incluso, unos d\u00edas m\u00e1s tarde se prohibi\u00f3 la presencia de cualquier comunidad religiosa en territorio nacional. Para legitimar estas y otras disposiciones anticlericales, el Gobierno de Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez deroga el Concordato que Tom\u00e1s Guardia hab\u00eda firmado con la Santa Sede de Roma.\r\n\r\nThiel, en su exilio forzado, visitar\u00e1 Roma para informar sobre todo lo sucedido. Tiempo despu\u00e9s, se traslada a Panam\u00e1, desde donde intenta continuar con la administraci\u00f3n de la Di\u00f3cesis de Costa Rica. Tras la muerte de Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez, su yerno, Bernardo Soto, como primer designado, asumir\u00e1 la presidencia y autorizar\u00e1 al obispo regresar al pa\u00eds el 23 de mayo de 1886.\r\n\r\nSu regreso marca una nueva etapa en el tipo de relaciones Iglesia-Estado, ya no ser\u00e1 aquella complicidad absoluta que mantuvo con Tom\u00e1s Guardia, ni tampoco el tipo lucha (casi personal), que sostendr\u00e1 con Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez, el Gobierno de Bernardo Soto sabr\u00e1 sostener un tipo de relaci\u00f3n distante, pero respetuosa con el obispo y la Iglesia, al menos hasta 1889.\r\n\r\nEse a\u00f1o, ante el nuevo proceso electoral, los grupos cat\u00f3licos apoyaron al candidato del Partido Constitucional Dem\u00f3crata, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Rodr\u00edguez; tras los eventos de noviembre de 1889, el esp\u00edritu antiliberal de la Iglesia cat\u00f3lica posibilit\u00f3 su participaci\u00f3n cada vez m\u00e1s activa en el \u00e1mbito pol\u00edtico, incluso, posibilitando la creaci\u00f3n del Partido Uni\u00f3n Cat\u00f3lica.\r\n\r\nSeg\u00fan S\u00e1nchez (2009), Thiel vio con benepl\u00e1cito la respuesta de los cat\u00f3licos costarricenses y la conformaci\u00f3n de un partido aglutinado en torno a la derogaci\u00f3n de las leyes anticlericales, la vuelta de la Iglesia a la ense\u00f1anza p\u00fablica y el fomento de obras para propagar la fe.\r\n\r\nParalelamente, desde la promulgaci\u00f3n de la enc\u00edclica <em>Rerum novarum<\/em> por parte del papa Le\u00f3n XIII, en 1891, el obispo Thiel se presentar\u00e1 como precursor de las luchas sociales en Costa Rica, en particular, por el trato justo para las personas trabajadoras y campesinos, dejando claro su compromiso con su vocaci\u00f3n y su ministerio. Adem\u00e1s de fundar numerosas iglesias \u00a0por todo el territorio costarricense, fund\u00f3 el Hospicio de Hu\u00e9rfanos y el Hospicio de Incurables, hoy llamado Hogar Carlos Mar\u00eda Ulloa.\r\n\r\nA cien a\u00f1os de su muerte, el peri\u00f3dico <em>La Naci\u00f3n<\/em> (2001) lo se\u00f1ala como uno de los m\u00e1s importantes prelados que ha tenido la Iglesia cat\u00f3lica costarricense. Muere en San Jos\u00e9 el 9 de setiembre de 1901, con tan solo 51 a\u00f1os. Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, se le nombra Benem\u00e9rito de la Patria, el 31 de mayo de 1921, mediante el decreto N.\u00b0 4.\r\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\r\nCastillo, R. (2011). El obispo Bernardo Augusto Thiel y los ind\u00edgenas maleku de la Zona Norte de Costa Rica. <em>Revista Reflexiones<\/em>, <em>90 <\/em>(2), 53-70. <a href=\"https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/reflexiones\/article\/view\/14508\">https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/reflexiones\/article\/view\/14508<\/a>\r\n\r\nLa Naci\u00f3n. (13 setiembre de 2001). D\u00eda hist\u00f3rico: Bernardo Augusto Thiel. <em>La Naci\u00f3n. <\/em><a href=\"https:\/\/www.nacion.com\/archivo\/dia-historico-bernardo-augusto-thiel\/E2FL6S7DLVHGDMHZVI3CZNFOAE\/story\/\">https:\/\/www.nacion.com\/archivo\/dia-historico-bernardo-augusto-thiel\/E2FL6S7DLVHGDMHZVI3CZNFOAE\/story\/<\/a>\r\n\r\nM\u00e9ndez, R. (s.\u00a0f.). <em>La biblioteca de la discordia. <\/em>Universidad Estatal a Distancia. <a href=\"https:\/\/www.uned.ac.cr\/extension\/extension-en-accion\/historiando-costa-rica\/892-la-biblioteca-de-la-discordia\">https:\/\/www.uned.ac.cr\/extension\/extension-en-accion\/historiando-costa-rica\/892-la-biblioteca-de-la-discordia<\/a>\r\n\r\nPorras, C. (27 de octubre de 2014). La biograf\u00eda que quiero leer. <em>Mis libros con notas. <\/em><a href=\"https:\/\/mislibrosconnotas.blogspot.com\/2014\/10\/la-biografia-que-quiero-leer.html\">https:\/\/mislibrosconnotas.blogspot.com\/2014\/10\/la-biografia-que-quiero-leer.html<\/a>\r\n\r\nS\u00e1nchez, E. (2009). Los c\u00edrculos y clubes cat\u00f3licos del partido uni\u00f3n cat\u00f3lica (1890-1894). <em>Revista Estudios<\/em>, (22), 49-62. <a href=\"https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/estudios\/article\/view\/24184\/24812\">https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/estudios\/article\/view\/24184\/24812<\/a>\r\n\r\nS\u00e1nchez, E. (2015). Thiel, Hoffmann Bernardo Augusto. <em>Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n para el Fomento de los Estudios Hist\u00f3ricos en Centroam\u00e9rica<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.afehc-historia-centroamericana.org\/index_action_fi_aff_id_4038\/\">https:\/\/www.afehc-historia-centroamericana.org\/index_action_fi_aff_id_4038\/<\/a>\r\n\r\nSoto, G. (1999). Monse\u00f1or Bernardo Augusto Thiel Hoffman. <em>Revista Acta Acad\u00e9mica<\/em>, 156-166. <a href=\"http:\/\/revista.uaca.ac.cr\/index.php\/actas\/article\/view\/767\/1036\">http:\/\/revista.uaca.ac.cr\/index.php\/actas\/article\/view\/767\/1036<\/a>\r\n\r\nS\u00e1enz, J. (1960). <em>Agapito Jim\u00e9nez: el Canciller. <\/em>MREC, Instituto Manuel Mar\u00eda de Peralta. (2016). <a href=\"https:\/\/www.rree.go.cr\/files\/includes\/files.php?id=927&amp;tipo=documentos\">https:\/\/www.rree.go.cr\/files\/includes\/files.php?id=927&amp;tipo=documentos<\/a>","rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-153 aligncenter\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-300x298.png\" alt=\"Busto del Presb\u00edtero Bernardo Augusto Thiel y Hoffmann\" width=\"300\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-300x298.png 300w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-150x150.png 150w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-65x65.png 65w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-225x224.png 225w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel-350x348.png 350w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2025\/05\/20_circ_bernardo_thiel.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Segundo obispo de Costa Rica, naci\u00f3 el 1 de abril de 1850 en Elberfeld, provincia de la que fuera la Confederaci\u00f3n Alemana del Norte. Ingres\u00f3 en 1869 a la Orden de San Vicente de Paul y fue ordenado sacerdote en Par\u00eds en 1874. El estilo pastoral de Bernardo Augusto Thiel estar\u00e1 marcado por la identidad misionera de los paulistas, as\u00ed lo establece S\u00e1nchez (2015):<\/p>\n<blockquote><p>Su trayectoria no present\u00f3 una semblanza quietista ni contemplativa. M\u00e1s bien, donde estuvo marc\u00f3 su camino a partir de la acci\u00f3n p\u00fablica. Fue un esp\u00edritu de la l\u00ednea m\u00e1s activa del catolicismo decimon\u00f3nico, como lo tuvo la Iglesia cat\u00f3lica durante el Papado de Le\u00f3n XIII, aunque sin llegar a las posturas m\u00e1s abiertas respecto al liberalismo o las otras corrientes de pensamiento predominantes en Europa para ese momento&#8230; Igualmente, este car\u00e1cter le hizo muy prol\u00edfico en producir investigaciones que posteriormente public\u00f3 en los peri\u00f3dicos cat\u00f3licos. (p\u00e1rr. 7)<\/p><\/blockquote>\n<p>Luego de su ordenaci\u00f3n, lo enviaron a Ecuador, en este pa\u00eds, ser\u00e1 testigo del intento de asesinato del presidente Gabriel Garc\u00eda Moreno y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, de la muerte del obispo Jos\u00e9 Ignacio Checa. En ambos casos, en manos de radicales liberales, quienes, eventualmente, tomar\u00e1n el poder a partir de 1895. Ante tales acontecimientos, Thiel es enviado a Costa Rica, donde, en principio, se dedicar\u00e1 a labores pedag\u00f3gicas, ense\u00f1ando Teolog\u00eda Dogm\u00e1tica y Derecho Can\u00f3nico en el Seminario Mayor.<\/p>\n<div class=\"textbox textbox--sidebar textbox--examples\">\n<header class=\"textbox__header\">\n<p class=\"textbox__title\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-207\" src=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png\" alt=\"Icono de galer\u00eda virtual\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-300x300.png 300w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-150x150.png 150w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-65x65.png 65w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-225x225.png 225w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual-350x350.png 350w, https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2024\/11\/galeriavirtual.png 492w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<\/header>\n<div class=\"textbox__content\">Visite la <a href=\"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/galeriadeproceres\">Galer\u00eda virtual de pr\u00f3ceres<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p>Para ese momento, Costa Rica adolec\u00eda del jefe de la Iglesia cat\u00f3lica, puesto que el anterior obispo, Monse\u00f1or Anselmo Llorente y Lafuente, hab\u00eda muerto siete a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<blockquote><p>Efectivamente, a dos a\u00f1os de su llegada y apenas cumplidos los veintinueve de edad, el Padre Thiel fue escogido para ocupar la prolongada vacante por com\u00fan acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia. Conforme con lo estipulado en el Concordato entonces vigente, su nombre fue formalmente presentado a la Santa Sede y esta lo aprob\u00f3 el 27 de febrero de 1880 emitiendo la Bula respectiva. (Soto, 1999, p.\u00a0157)<\/p><\/blockquote>\n<p>Por ello, ser\u00e1 don Tom\u00e1s Guardia, quien presentar\u00e1 el nombre de Thiel ante la Santa Sede. El 5 de setiembre de 1880, tras nacionalizarse costarricense, se llev\u00f3 a cabo la primera consagraci\u00f3n episcopal del pa\u00eds en la Catedral de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Con respecto a la relaci\u00f3n del nuevo obispo con el general Tom\u00e1s Guardia, Porras (2014) refiere lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>Aquella dupla arm\u00f3nica medieval de Papa y Emperador, se vivi\u00f3 en Costa Rica mientras don Tom\u00e1s estuvo en el poder. Las relaciones de Guardia, que m\u00e1s que un dictador era un monarca, con Thiel, que m\u00e1s que un obispo era un papa, fueron excelentes no solo a nivel oficial sino personal. En el cuento Mi primer trabajo, Mag\u00f3n relata que a su graduaci\u00f3n llegaron juntos don Tom\u00e1s, vestido de uniforme de gala, y Thiel, vestido de p\u00farpura. Aquellos dos, dec\u00eda Mag\u00f3n, iban juntos a todas partes. (p\u00e1rr.\u00a09)<\/p><\/blockquote>\n<p>Inicia, de este modo, el nuevo obispo sus funciones en una Costa Rica que, al igual que el resto de Am\u00e9rica Latina, se encontraba en un proceso de definici\u00f3n identitaria despu\u00e9s de las luchas de independencia.<\/p>\n<p>La muerte del general Tom\u00e1s Guardia en 1882, as\u00ed como la llegada al poder de liberales progresistas anticlericales, signific\u00f3 un conflicto no solo para el nuevo obispo, sino tambi\u00e9n para el pueblo costarricense que, con una marcada tradici\u00f3n cat\u00f3lica, ve\u00eda con asombro la manera en que los nuevos Gobiernos reduc\u00edan la influencia y el poder de la Iglesia a trav\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de leyes, las cuales le imped\u00edan a esta y a las congregaciones religiosas el control sobre la educaci\u00f3n, los registros oficiales de nacimientos, matrimonios, defunciones y los cementerios, as\u00ed como la aprobaci\u00f3n del derecho al divorcio y al matrimonio civil.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el obispo Thiel busc\u00f3 mejorar la formaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de los futuros sacerdotes, as\u00ed como la fundaci\u00f3n de la Biblioteca Episcopal, pero, fundamentalmente, mantendr\u00e1 una persistente labor pastoral, en particular, con los pueblos originarios costarricenses. De esta manera, viaj\u00f3 un total de cinco veces a Talamanca, cuatro veces a T\u00e9rraba y cinco a Guatuso.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los viajes del obispo a Guatuso, Castillo (2011) sostiene que, en gran medida, permitieron poner en evidencia el maltrato y esclavitud que sufr\u00eda este pueblo en manos de los \u201chuleros nicarag\u00fcenses\u201d, quienes se hab\u00edan instalado en la zona norte del pa\u00eds, en donde extra\u00edan el hule de manera ilegal.<\/p>\n<blockquote><p>Las observaciones personales y los testimonios que pudo obtener y recopilar el obispo Thiel en su primera expedici\u00f3n le sirvieron para organizar una campa\u00f1a de denuncia ante el gobierno y el pueblo costarricense, de las acciones cometidas por los huleros nicarag\u00fcenses en contra de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Los testimonios que brindaron ante las autoridades costarricenses el obispo Thiel y otras personas que participaron en la primera expedici\u00f3n al r\u00edo Fr\u00edo y Nicaragua, como Le\u00f3n Fern\u00e1ndez, coronel Concepci\u00f3n Quesada, Jos\u00e9 Mar\u00eda Figueroa, y los ind\u00edgenas Concepci\u00f3n y Joaqu\u00edn que hab\u00edan sido tra\u00eddos de San Carlos de Nicaragua, fueron fundamentales para comprobar y verificar las actos cometidos por los huleros, entre los que se encontraban genocidio, persecuci\u00f3n, captura y venta de ind\u00edgenas como esclavos en Nicaragua, violaci\u00f3n de mujeres, maltratos f\u00edsicos, trabajos forzados y robos de cultivos, de herramientas de trabajo y objetos de las viviendas. (p. 59)<\/p><\/blockquote>\n<p>Si bien los viajes pastorales tendr\u00e1n una primera intenci\u00f3n de evangelizar y \u201ccivilizar\u201d a los pueblos ancestrales costarricenses, tendr\u00e1n una consecuencia ulterior; pues, el relato de tales incursiones, en su mayor\u00eda escritas por el propio Thiel, se convertir\u00e1n en un trabajo etnogr\u00e1fico de una riqueza hist\u00f3rica innegable. As\u00ed escribir\u00e1, tambi\u00e9n, un diccionario de lenguas ind\u00edgenas costarricenses y numerosos art\u00edculos.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n del obispo incluy\u00f3, a su vez, muchas visitas can\u00f3nicas a templos \u00a0y capillas en todo el pa\u00eds. Por lo tanto, resulta innegable su esp\u00edritu reformador, acerc\u00e1ndose al pueblo y, representando, ante todo, un intento por aumentar el protagonismo pol\u00edtico de la Iglesia frente a la doctrina liberal y los grupos pol\u00edticos que la defend\u00edan.<\/p>\n<p>Estas intenciones se expresan en las 27 cartas pastorales que escribir\u00e1, las cuales son le\u00eddas en los sermones dominicales del clero y publicadas en los peri\u00f3dicos cat\u00f3licos que durante su gesti\u00f3n se fundan: <em>El mensajero del clero<\/em> en 1882, <em>Eco Cat\u00f3lico<\/em> en 1883 y <em>Uni\u00f3n Cat\u00f3lica<\/em> en 1889.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n de sus ideas fue claramente evidente en una de las visitas pastorales que realiz\u00f3 el obispo a la localidad de San Ram\u00f3n. Al visitar la biblioteca fundada por Juli\u00e1n Volio, afirmar\u00e1 que se encontraban obras \u201cperniciosas\u201d. Al respecto de esta situaci\u00f3n M\u00e9ndez (s. f.), citando a Rafael Obreg\u00f3n Lor\u00eda, se\u00f1ala que el obispo Thiel \u201cse escandaliz\u00f3 al ver en los estantes las obras de V\u00edctor Hugo, Alejandro Dumas y otros autores condenados, seg\u00fan dec\u00eda, por la iglesia cat\u00f3lica\u201d (p\u00e1rr. 10), declarando que ning\u00fan cat\u00f3lico pod\u00eda ser miembro de esta y, posteriormente, se public\u00f3 la excomuni\u00f3n de los miembros de la Sociedad Bibliotecaria.<\/p>\n<p>Este acontecimiento acelerar\u00e1, seg\u00fan M\u00e9ndez, que el Gobierno de Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez expulse a Thiel el 18 de julio de 1884.<\/p>\n<blockquote><p>En efecto, en el mes de julio de 1884, a cuatro a\u00f1os de haber comenzado su episcopado Monse\u00f1or Thiel y apoyada en un conjunto de insulsos pretextos\u2026 se desat\u00f3 una campa\u00f1a abiertamente en contra de la Iglesia y de algunos de los derechos fundamentales que en el rengl\u00f3n de la libertad ten\u00edan los costarricenses. Esta campa\u00f1a se desencaden\u00f3 bajo la consigna del anticlericalismo y del laicismo y se prolong\u00f3 por varios a\u00f1os. Tom\u00f3 cuerpo jur\u00eddico en un conjunto de leyes y decretos que se ha conocido con el nombre de las leyes liberales. (Soto, 1999, pp.\u00a0158-159)<\/p><\/blockquote>\n<p>Igualmente, expulsaron a los padres jesuitas que administraban el Colegio San Luis Gonzaga en Cartago. Incluso, unos d\u00edas m\u00e1s tarde se prohibi\u00f3 la presencia de cualquier comunidad religiosa en territorio nacional. Para legitimar estas y otras disposiciones anticlericales, el Gobierno de Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez deroga el Concordato que Tom\u00e1s Guardia hab\u00eda firmado con la Santa Sede de Roma.<\/p>\n<p>Thiel, en su exilio forzado, visitar\u00e1 Roma para informar sobre todo lo sucedido. Tiempo despu\u00e9s, se traslada a Panam\u00e1, desde donde intenta continuar con la administraci\u00f3n de la Di\u00f3cesis de Costa Rica. Tras la muerte de Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez, su yerno, Bernardo Soto, como primer designado, asumir\u00e1 la presidencia y autorizar\u00e1 al obispo regresar al pa\u00eds el 23 de mayo de 1886.<\/p>\n<p>Su regreso marca una nueva etapa en el tipo de relaciones Iglesia-Estado, ya no ser\u00e1 aquella complicidad absoluta que mantuvo con Tom\u00e1s Guardia, ni tampoco el tipo lucha (casi personal), que sostendr\u00e1 con Pr\u00f3spero Fern\u00e1ndez, el Gobierno de Bernardo Soto sabr\u00e1 sostener un tipo de relaci\u00f3n distante, pero respetuosa con el obispo y la Iglesia, al menos hasta 1889.<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o, ante el nuevo proceso electoral, los grupos cat\u00f3licos apoyaron al candidato del Partido Constitucional Dem\u00f3crata, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Rodr\u00edguez; tras los eventos de noviembre de 1889, el esp\u00edritu antiliberal de la Iglesia cat\u00f3lica posibilit\u00f3 su participaci\u00f3n cada vez m\u00e1s activa en el \u00e1mbito pol\u00edtico, incluso, posibilitando la creaci\u00f3n del Partido Uni\u00f3n Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan S\u00e1nchez (2009), Thiel vio con benepl\u00e1cito la respuesta de los cat\u00f3licos costarricenses y la conformaci\u00f3n de un partido aglutinado en torno a la derogaci\u00f3n de las leyes anticlericales, la vuelta de la Iglesia a la ense\u00f1anza p\u00fablica y el fomento de obras para propagar la fe.<\/p>\n<p>Paralelamente, desde la promulgaci\u00f3n de la enc\u00edclica <em>Rerum novarum<\/em> por parte del papa Le\u00f3n XIII, en 1891, el obispo Thiel se presentar\u00e1 como precursor de las luchas sociales en Costa Rica, en particular, por el trato justo para las personas trabajadoras y campesinos, dejando claro su compromiso con su vocaci\u00f3n y su ministerio. Adem\u00e1s de fundar numerosas iglesias \u00a0por todo el territorio costarricense, fund\u00f3 el Hospicio de Hu\u00e9rfanos y el Hospicio de Incurables, hoy llamado Hogar Carlos Mar\u00eda Ulloa.<\/p>\n<p>A cien a\u00f1os de su muerte, el peri\u00f3dico <em>La Naci\u00f3n<\/em> (2001) lo se\u00f1ala como uno de los m\u00e1s importantes prelados que ha tenido la Iglesia cat\u00f3lica costarricense. Muere en San Jos\u00e9 el 9 de setiembre de 1901, con tan solo 51 a\u00f1os. Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, se le nombra Benem\u00e9rito de la Patria, el 31 de mayo de 1921, mediante el decreto N.\u00b0 4.<\/p>\n<h2>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h2>\n<p>Castillo, R. (2011). El obispo Bernardo Augusto Thiel y los ind\u00edgenas maleku de la Zona Norte de Costa Rica. <em>Revista Reflexiones<\/em>, <em>90 <\/em>(2), 53-70. <a href=\"https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/reflexiones\/article\/view\/14508\">https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/reflexiones\/article\/view\/14508<\/a><\/p>\n<p>La Naci\u00f3n. (13 setiembre de 2001). D\u00eda hist\u00f3rico: Bernardo Augusto Thiel. <em>La Naci\u00f3n. <\/em><a href=\"https:\/\/www.nacion.com\/archivo\/dia-historico-bernardo-augusto-thiel\/E2FL6S7DLVHGDMHZVI3CZNFOAE\/story\/\">https:\/\/www.nacion.com\/archivo\/dia-historico-bernardo-augusto-thiel\/E2FL6S7DLVHGDMHZVI3CZNFOAE\/story\/<\/a><\/p>\n<p>M\u00e9ndez, R. (s.\u00a0f.). <em>La biblioteca de la discordia. <\/em>Universidad Estatal a Distancia. <a href=\"https:\/\/www.uned.ac.cr\/extension\/extension-en-accion\/historiando-costa-rica\/892-la-biblioteca-de-la-discordia\">https:\/\/www.uned.ac.cr\/extension\/extension-en-accion\/historiando-costa-rica\/892-la-biblioteca-de-la-discordia<\/a><\/p>\n<p>Porras, C. (27 de octubre de 2014). La biograf\u00eda que quiero leer. <em>Mis libros con notas. <\/em><a href=\"https:\/\/mislibrosconnotas.blogspot.com\/2014\/10\/la-biografia-que-quiero-leer.html\">https:\/\/mislibrosconnotas.blogspot.com\/2014\/10\/la-biografia-que-quiero-leer.html<\/a><\/p>\n<p>S\u00e1nchez, E. (2009). Los c\u00edrculos y clubes cat\u00f3licos del partido uni\u00f3n cat\u00f3lica (1890-1894). <em>Revista Estudios<\/em>, (22), 49-62. <a href=\"https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/estudios\/article\/view\/24184\/24812\">https:\/\/revistas.ucr.ac.cr\/index.php\/estudios\/article\/view\/24184\/24812<\/a><\/p>\n<p>S\u00e1nchez, E. (2015). Thiel, Hoffmann Bernardo Augusto. <em>Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n para el Fomento de los Estudios Hist\u00f3ricos en Centroam\u00e9rica<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.afehc-historia-centroamericana.org\/index_action_fi_aff_id_4038\/\">https:\/\/www.afehc-historia-centroamericana.org\/index_action_fi_aff_id_4038\/<\/a><\/p>\n<p>Soto, G. (1999). Monse\u00f1or Bernardo Augusto Thiel Hoffman. <em>Revista Acta Acad\u00e9mica<\/em>, 156-166. <a href=\"http:\/\/revista.uaca.ac.cr\/index.php\/actas\/article\/view\/767\/1036\">http:\/\/revista.uaca.ac.cr\/index.php\/actas\/article\/view\/767\/1036<\/a><\/p>\n<p>S\u00e1enz, J. (1960). <em>Agapito Jim\u00e9nez: el Canciller. <\/em>MREC, Instituto Manuel Mar\u00eda de Peralta. (2016). <a href=\"https:\/\/www.rree.go.cr\/files\/includes\/files.php?id=927&amp;tipo=documentos\">https:\/\/www.rree.go.cr\/files\/includes\/files.php?id=927&amp;tipo=documentos<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7,"menu_order":8,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[48],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-40","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","chapter-type-standard"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":216,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40\/revisions\/216"}],"part":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=40"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=40"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/multimedia.uned.ac.cr\/pem\/libros\/galeriadeproceres\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=40"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}