PROYECTO PEDAGÓGICO CORAL VIVACE


Partes del todo

TÉCNICA VOCAL CORAL

La música constituye una de las formas de expresión del arte, y dentro de las posibilidades de la música se destaca, por su complejidad, la música coral. Un coro se compone de un grupo de personas que cantan juntas para la formación armonías; constituye un ejercicio colectivo bajo la guía de una directora o director. Históricamente, su inicio se ubica en Grecia, donde grupos de voces mixtas (hombres y mujeres u hombres y niños) cantaban de forma monódica.

En el siglo XIX, el coro aparece como hecho artístico independiente de la liturgia, los coros “modernos” constituyen agrupaciones autónomas formadas por cantantes aficionados o profesionales, cuyo objetivo común es hacer música juntos

En el caso de Costa Rica, la tradición coral nace durante el siglo XIX, cuando aparecen las primeras agrupaciones generalmente ligadas a las celebraciones religiosas católicas, la actividad operística y las primeras instituciones de educación musical del país. No obstante, estas agrupaciones corales mantenían capacidades de montaje y duración limitadas, en parte, por el escaso desarrollo artístico costarricense, por lo que será hasta muy avanzado el siglo XX (1973) cuando se funde el Coro Sinfónico Nacional, dirigido por el maestro Marco Dussi, quien fue una figura fundamental para el desarrollo de la práctica coral durante buena parte de los años 80 de este siglo.

El siglo XXI, ha significado un período de mucho desarrollo para la historia coral costarricense, en la que no sólo han surgido numerosas agrupaciones corales y asociaciones musicales que les cobijan, sino también una etapa de montaje de repertorios más complejos, dinámicos e innovadores.

El coro, su dinámica musical y vocal.

La música coral ofrece infinitas posibilidades para el desarrollo y potencialización de competencias, habilidades y destrezas de orden cognoscitivo, psicomotriz y volitivo.
La pertenencia a un coro es un ejercicio de tolerancia y preocupación por el bien común, integra a su vez a todo tipo de personas, ya que el ideal lo constituye el arte en sí y su recreación por medio de la ejecución musical; estimula el trabajo en equipo, la disciplina y concentración, de manera tal que la pertenencia a un coro abre nuevos horizontes culturales.

Para la conformación de un coro es importante conocer los elementos que intervienen en la ejecución vocal, su técnica y la clasificación de las distintas voces humanas, en el siguiente apartado se detalla cada uno de estos aspectos.

Contrario a lo que muchos creen, la emisión de la voz involucra más que las cuerdas vocales, implica la participación de todo el cuerpo, desde el cerebro, la columna, la lengua, la cavidad bucal, la laringe, los pulmones y músculos como el diafragma. El cantante debe aprender a conocer y tomar conciencia de como cada una de estas partes del cuerpo intervienen para una fonación adecuada.

El motor que permite la producción vocal lo constituye el aire que expulsamos y pasa a través de las cuerdas vocales ubicadas en la laringe, a esto se le llama fonación. Existen cuatro cuerdas vocales: dos superiores (falsas cuerdas) y dos inferiores (responsables de la producción de la voz).

El proceso de fonación ocurre cuando el aire proveniente de los pulmones pasa por la laringe, las cuerdas se juntan y vibran produciendo el sonido, en este momento el cantante debe reconocer la frecuencia del sonido que tiene que emitir, es así como las cuerdas se contraen para los graves y se extienden o alargan para los agudos.
Igualmente, en la emisión de la voz interviene el factor de la intensidad, la cual está condicionada por dos elementos: primero el mayor o menor grado de cierre de las cuerdas vocales entre si, y segundo la mayor o menor presión del aire que viene de los pulmones.

La respiración para el canto

La respiración se da en dos tiempos: inspiración y espiración; el primero ocurre cuando el aire, al ser inspirado, llega a la laringe donde la glotis se abre permitiendo que el aire continúe su camino atravesando la tráquea y los bronquios hasta los pulmones, éstos al llenarse obligan al músculo del diafragma a descender. Por el contrario, la espiración ocurre cuando el diafragma empuja el aire de los pulmones, pasa por los bronquios y la tráquea hasta llegar a la laringe, donde, como se mencionó, se encuentran las cuerdas vocales.

La persona corista debe tomar plena conciencia de este proceso, para evitar patologías vocales por el uso incorrecto y abusivo de la voz como nódulos, engrosamientos de las cuerdas o hipertensión laríngea, entre otras posibles afectaciones.

Para el canto coral es conveniente utilizar la respiración “costo diafragmática” pues con ella se obtiene la máxima capacidad inspiratoria, permitiendo que el diafragma descienda hasta su nivel máximo y los músculos costales se separen.

Este tipo de respiración obliga a la persona corista a mantener una postura corporal que permita la libertad de extensión de los músculos intercostales, tanto de pie como sentado.

APARATO RESPIRATORIO Y FONADOR

Tipos de voces

Voces blancas

Corresponde al tipo de voz de los infantes entre las edades de tres años a diez años aproximadamente. La transición hacia la voz adulta dependerá de inicio del desarrollo en cada caso. Suelen ser voces agudas, livianas, con registros máximos de dos octavas.

La voz adulta

Una clasificación básica de la voz adulta puede hacerse a partir de registro y timbre en cada caso, de modo que se distingan voces agudas, medias y graves.

Las voces agudas incluyen las sopranos (en el caso de las mujeres) y los tenores (para los hombres). En las voces medias se incluyen mezzosopranos en las mujeres y los barítonos en los hombres. Finalmente, las voces graves comprenden a las contraltos (mujeres) y a los bajos (hombres).

La voz es el instrumento de quienes cantan, más aún, a diferencia de cualquier otro instrumento, su ejecución no sólo ocurre a nivel interno del organismo, sino que es un instrumento de sólo dos cuerdas, y una vez que se daña alguna de ellas, la voz se perderá o cambiará drásticamente.

Es por eso que el calentamiento vocal antes de empezar a cantar es indispensable. En estos ejercicios se busca la preparación de los músculos y mecanismos involucrados en la fonación, así mismo, constituye un momento para el reconocimiento del proceso vocal, de la técnica y de la relajación de mente y cuerpo.

En los ejercicios de calentamiento vocal lo correcto es ascender en la escala, de modo que paulatinamente se canten las notas más graves y agudas del registro de cada persona. Paralelo a esto, se trabajan aspectos como la flexibilidad de la voz, la respiración, la resonancia, el color y el timbre de la voz.

A continuación se presentan 4 ejemplos de calentamientos vocales o vocalizos que ayudan a preparar la voz para una actividad coral.

Primer vocalizo (Trompetilla)

Se trata de un ejercicio que permite relajar los labios, la mandíbula y la lengua, pero para lograr el éxito en este tipo de ejercicios vocales la relajación de cuerpo y mente es fundamental.

Se debe tomar en cuenta que, como primer momento de calentamiento, no se debe iniciar en las notas muy graves, al tiempo que tampoco se debe pretender acceder a los tonos más agudos de cada registro.

Un primer momento desde la primera octava (desde el Do central) es adecuado. Este tipo de vocalizo “de trompetilla” es ideal para descubrir las cajas de resonancia del cuerpo.




Segundo Vocalizo (Intervalos cortos)

Un segundo ejercicio de vocalización que puede utilizarse, es aquel que accede a intervalos cortos de segundas o terceras. El sonido de la eme (“m”) siempre se utiliza en los calentamientos para obligar al cantante a colocar el sonido en los labios o “afuera”. La “m” también ayuda a sentir las cajas de resonancia.




Tercer vocalizo (Flexibilidad)

Este ejercicio se orienta a desarrollar flexibilidad y agilidad en la voz. Su ejecución de manera correcta debe considerar el cantar cada una de las notas y no “arrastrarlas”. La flexibilidad, justamente, se refiere a la posibilidad de transitar por todas las notas del registro con facilidad y velocidad.




Cuarto Vocalizo (Staccato)

En el canto, este estilo de articulación hace referencia al remarcado de cada una de las notas de una frase musical. Los ejercicios en staccato contribuyen con el trabajo diafragmático, al tiempo que ayudan a la afinación y, por supuesto, a la agilidad.

Al “entrecortar” cada nota con la ayuda del diafragma, la relajación muscular es indispensable, de modo que se garantice que en ningún momento la persona cantante esté golpeando las cuerdas con los músculos del cuello.